La Universidad Anáhuac México y la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras consideraron que el impacto fiscal del alojamiento con fines turísticos en casa habitación, reservadas a través de medios digitales, rondó los 6,200 millones de pesos durante el 2018, que es una “cifra nada despreciable” que se deja de pagar.

En un estudio sobre el tema, se estimó que el año pasado marcas como Airbnb, Housetrip, HomeAway o Wimdu tuvieron ventas en el país por 20,000 millones de pesos (48% más que durante el 2017), lo que supondría pago de IVA por 3,200 millones de pesos y de ISR por 3,000 millones de pesos, además de un impuesto de hospedaje por 600 millones de pesos, que en algunos casos sí se paga.

“El impacto fiscal que consideramos es una estimación con los impuestos federales y el impuesto al hospedaje con un promedio de 3%, porque en algunas entidades es mayor o menor. Seguramente puede ser mayor en el futuro en la medida que vemos las tendencias de crecimiento”, refirió el director de la Facultad de Turismo y Gastronomía de la universidad, Francisco Madrid.

El experto fue uno de los coordinadores del estudio que se hizo a solicitud del sector privado y afirmó que no se trata de estar en contra de las nuevas aplicaciones y formas de hospedaje, sino que es necesario, en principio, cumplir con las regulaciones existentes y hacer que todas las entidades paguen el impuesto de hospedaje y no solamente las ocho actuales (entre ellas la Ciudad de México, Quintana Roo, Sinaloa y Yucatán).

Recordó que la reciente modificación a la miscelánea fiscal, que establece que los ingresos obtenidos por servicios de hospedaje a través de plataformas tecnológicas están obligados al pago de IVA e ISR, están en el mismo camino de regular el servicio, no de eliminarlo. “Hace algunos años vimos una situación similar con los tiempos compartidos, que se veían como competidores, pero se logró crear una regulación que puso el suelo parejo, que es lo adecuado”.

El experto adelantó que tiene conocimiento que en breve se presentará una iniciativa en el Congreso relacionada y que otro de los temas a reflexionar es que a pesar de ser una actividad que se comercializa en México no se factura aquí.

Alternativas en dos etapas

La coordinadora del Área Administrativa de la misma facultad y coautora del estudio, Varenka González, consideró que para regularizar en términos fiscales el nuevo servicio se puede apelar a las experiencias internacionales que han avanzado en el tema, como las de Francia, Estados Unidos, Londres u Holanda, donde hay pagos diferenciados. En una primera etapa, se debe cumplir con la normatividad existente en donde todos los actores involucrados colaboren.

Típicamente, se explicó, las casas habitación comercializadas a través de las plataformas incumplen en materia fiscal federal de diversas formas, los anfitriones con pago de IVA y emisión de facturas e ISR, incluso, algunas plataformas no tributan como empresa establecida en México y, por ende, no hacen una emisión de factura por la comisión. Como segunda etapa, recomendó, se deben definir y reconocer dentro de la legislación las plataformas.

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