Iberia negocia con Colonial el alquiler de parte de un edificio en Madrid que ocupará como nueva sede. El nuevo edificio al que se trasladarían los cerca de mil empleados de la aerolínea está situado en la calle Martínez Villergas, en la confluencia de la M-30 y la avenida de América. La compañía prevé llevar a cabo el traslado a lo largo de este año y abandonar así su sede histórica, Campos Velázquez, en la calle Velázquez en Madrid.

En la actualidad los cerca de 1,000 empleados de Iberia que cumplen funciones de dirección, gestión o comerciales ocupan varios edificios en la capital, todos en régimen de alquiler.

Campos Velázquez fue creado a finales de la década de los años cincuenta del pasado siglo a iniciativa del Instituto Nacional de Industria (INI), antecesor de la actual SEPI. En el momento de su fundación se establecieron en este recinto las sedes de las entonces tres de las mayores empresas públicas españolas, Endesa, Ensidesa (Arcelor) e Iberia.

La aerolínea se hizo con la propiedad de todo el complejo, pero a comienzos de los años noventa el grupo vendió los edificios a la Sepi cuando se encontraba al borde la quiebra. La operación tuvo que ser autorizada por la Unión Europea con estrictas condicione; gracias a esa venta Iberia ingresó 144 millones de euros y esquivó la insolvencia.

El complejo de Colonial, MV49 Business Park, consta dos edificios independientes, uno de trece plantas sobre rasante, con una superficie de 15,935 metros cuadrados; y otro de seis plantas con 8,200 metros cuadrados. Está situado a escasos minutos del aeropuerto de Barajas, cuenta con pistas de pádel, dos cabinas de golf y 375 plazas de aparcamiento.

Fuentes del sector inmobiliario advierten que la operación "todavía no está firmada, aunque está bastante encauzada" y apuntan que además del inmueble de Colonial se barajan otras opciones.

Iberia tenía previsto construir una nueva sede en terrenos cercanos a Barajas. Ya en 2004 la compañía anunció la edificación de una nueva sede que sería inaugurada en 2007; los planes se han ido retrasando año tras año. Iberia "no descarta en el futuro construir su propia sede, pero ahora mismo no es buen momento" indican fuentes de la compañía. La aerolínea se encuentra inmersa en un agresivo plan de reestructuración que contempla hasta 4,500 despidos, el cierre de rutas y rebajas salariales.

El traslado a un nuevo edificio es defendido por la compañía como un "importante ahorro de costes". El grupo evitará el pago de alquiler de las distintas oficinas que ahora ocupan sus empleados y descarta por el momento la importante inversión que habría supuesto la construcción de una nueva sede.

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MFH