A 24 horas después de que los sindicatos de Iberia anunciaran la mayor huelga de la historia de la aerolínea, con 15 días repartidos entre febrero y marzo y que arrancan el próximo 18 de febrero, la empresa ha vuelto a llamar a los representantes de los trabajadores. La convocatoria es de urgencia y está fijada para las 17:30 horas en la sede central.

Al no haberse avanzado un orden del día corren distintas versiones. Fuentes sindicales afirman que puede tratarse de definir los servicios mínimos, mientras otras fuentes consultadas hablan de la intención de la empresa de intentar atajar los paros convocados. El conflicto, en todo caso, llega en el peor de los momentos para la economía española y para el propio Gobierno, al que salpica durante estos días el caso Bárcenas.

Desde IAG, holding en el que se engloban Iberia y British Airways, se dieron por rotas las negociaciones del plan de ajuste con las fuerzas sindicales el pasado 31 de enero. Tras ello, la compañía aseguró que retomaba su intención inicial de ejecutar un ajuste del 15% en la producción, lo que implica prescindir de 25 aviones y de un número indefinido de trabajadores.

El último intento de encauzar el conflicto, con la intermediación del órgano mediador SIMA, fracasó ayer. Los sindicatos presentaron una última oferta que relajaba los objetivos económicos fijados por la empresa para recuperar producción a partir de 2014. Sin embargo, Iberia se mantuvo firme y no entró a negociar los citados ratios de ebit sobre ventas.

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