El sector empresarial pugnó por un entorno atractivo para la inversión, de lo contrario, independientemente de las reformas que se aprueben, la posibilidad de lograr mayor crecimiento y bienestar para el país seguirá siendo solo un buen deseo .

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) apresuró a contar con las leyes secundarias de las reformas aprobadas recientemente, ya que los cambios principales como la energética, educativa, política y laboral podrían quedar simplemente como un buen intento de mejora, en perjuicio de las entidades con menor inversión e inseguridad.

La aprobación de las reformas estructurales ha sido un buen inicio y sin duda contribuyen para mejorar la imagen de México en el exterior, lo que puede ser un factor importante para estimular la inversión extranjera , comentó el organismo privado que encabeza Luis Foncerrada.

No obstante, lamentó que de lo aprobado aún no se ven resultados significativos, sobre todo de aquellas reformas que ya tienen un mayor tiempo de vigencia, como la laboral y la educativa, que no muestran un impacto significativo en sus respectivos ámbitos.

En un análisis el organismo aglutinado en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) destacó que si bien las expectativas apuntan a que el 2014 será un mejor año, la preocupación sobre los factores que podrían estimular el crecimiento económico y el bienestar sigue latente.

Hasta el momento, cuestionaron los analistas económicos, la evolución del empleo formal sigue sin cubrir las necesidades de la población, lo cual deja claro que las reformas por sí solas no son suficientes, se requiere de otros factores que coadyuven a fortalecer el entorno, sobre todo uno en el que la inversión sea la principal protagonista.