Los negociadores de México, Estados Unidos y Canadá se fijaron el miércoles 16 de mayo como fecha “crucial” para determinar si habrá acuerdo comercial antes de los procesos electorales internos, o bien, si se decide continuar con el cabildeo tripartita que permita subir el costo político a Donald Trump para no deserte del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).  

Desde la perspectiva del sector empresarial es aplaudible la posición “firme y dura” del gobierno de México, dispuestos a no ceder a las propuestas proteccionistas del mandatario estadounidense que dañaría el futuro de la Iniciativa Privada (IP) mexicana y las inversiones globales que le apuestan al país.

Si Estados Unidos no flexibiliza, México ni Canadá están dispuestos a aceptar, así que es preferible privilegiar el contenido de la modernización del TLCAN versus la oportunidad política de ser aprobado este mismo año, coincidieron representantes de la IP en la negociación del TLCAN 2.0.

Moisés Kalach, coordinador del Consejo Consultivo Empresarial de Negociaciones Internacionales de México, afirmó que en caso de que se agotara el tiempo que fijó el Congreso estadounidense a la Casa Blanca para avalar un acuerdo en principio, en la negociación comercial no pasa nada, aunque reconoció que aumentaría el riesgo de incertidumbre con las amenazas de Trump, pero “eso ya lo hemos vivido”.

Eugenio Salinas, representante de la IP en las negociaciones, afirmó que es inaceptable el contenido nacional en un acuerdo de libre comercio, va en contra de las reglas internacionales del comercio; ello en alusión a la imposición que pretende Estados Unidos en las reglas de origen automotriz.

“Quisiéramos terminar (esta semana el acuerdo en principio), y preferimos dar certidumbre a los mercados, pero si no ocurre, las cosas siguen sin problema. Se quiere un buen acuerdo, si no se esperará. La negociación económica comercial podría seguir adelante y quizá la (negociación) política (se daría más) adelante”.

La prioridad de Donald Trump es el tema automotriz, busca mayores inversiones en su territorio y que las plantas se trasladen de otros países a EU, aunque los negociadores del TLCAN de los tres países trabajan sobre algo equilibrado para los tres países.

Un grupo de 40 negociadores de México se encuentra instalado en Washington para tratar que se logre un acuerdo este martes, pero si no se logra, el NAFTA (TLCAN, por sus sigla en inglés) original sigue funcionando.

En la parte técnica, los equipos avanzaron en 10 capítulos más para posiblemente alcanzar 14 mesas cerradas y modernizadas; sin embrago, “es mejor quedarnos con lo que tenemos que llegar a un mal acuerdo”, remató Kalach.

[email protected]