El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y líderes de la Iniciativa Privada (IP), de transporte y turismo invitaron a “todos los candidatos a la Presidencia de la República a participar en una mesa informativa con expertos para que puedan plantear y les sea atendida cualquier duda o inquietud que tengan” respecto a la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

El interés común es que dicha obra se desarrolle bajo los criterios más estrictos en materia de transparencia y apego a la legalidad.

Sin embargo, dejan en claro que el proyecto debe seguir porque cuenta con la participación de instituciones de prestigio internacional como: el Centro para el Desarrollo de Sistemas Avanzados de Aviación de los Laboratorios (MITRE), el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), ARUP y NACO (Netherlands Airport Consultants).

Su viabilidad y ubicación, dicen, fue resultado de más de 20 años de análisis por parte de especialistas en diversas disciplinas, entre ellas, ingeniería, aeronáutica y mecánica de suelos.

El posicionamiento de la Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero), la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), la Asociación Mexicana de Ferrocarriles (AMF) y la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), entre otros, se hace 19 días después de una propuesta que hizo Andrés Manuel López Obrador.

El candidato presidencial por la coalición Juntos Haremos Historia sugirió una revisión técnica sobre el NAIM y sus procesos de licitación.

NAIM, en la agenda nacional

En una carta enviada a la opinión pública y firmada por los líderes empresariales, se insiste en la necesidad de continuar con el NAIM porque el país requiere, de manera urgente, modernizar su infraestructura de comunicaciones y transportes. “La ubicación y diseño del NAIM es la opción más congruente con el desarrollo de la industria aérea mexicana. La seguridad operativa no debe ponerse jamás en tela de juicio”, señalan.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx