La regularización de vehículos ilegales denominados chocolates —como lo aprobaron los diputados como parte de la ley de ingresos— llevará a que la industria nacional se desplome más de 30% y fomentará más bandas del crimen organizado, que obtienen sumas millonarias por el contrabando rodante, reprobó el sector empresarial. “Legalizar el contrabando contradice los dichos del presidente Andrés Manuel López Obrador de combatir la corrupción y abre un círculo perverso en el que fomentará la entrada de más basura automotriz de Estados Unidos”, denunció la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

El fin de semana, en una acción repentina y sin consenso, la mayoría de los diputados federales incorporó un artículo decimoquinto transitorio a la Ley de Ingresos de la Federación, que permitirá la regularización en ocho meses de los vehículos usados importados de procedencia estadounidense.

“De no frenarse en el Senado, esta medida se repetiría como en el 2005, cuando Vicente Fox liberalizó el comercio informal y llevó a la industria automotriz a enfrentar una de sus peores crisis de la historia”, indicó la AMDA.

Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), advirtió que, de ser avalada, esta situación resultaría especialmente grave y “podría ser la puntilla para el cierre de operaciones de muchas agencias de automóviles, dada la dramática contracción del sector”.

Los ingresos tributarios también se verán severamente afectados, por la inminente baja en la recaudación por concepto de ISR, IVA y el ISAN que derivará de la disminución de producción y ventas de la industria automotriz, afirmó el líder de la Coparmex.

A su vez, el presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo, José Manuel López, demandó que sea rechazado el artículo adicionado a la ley de ingresos porque es un incentivo para introducir ilegalmente autos usados al país.

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