Los empresarios en Argentina comenzaron a gastar algunos de los pocos cartuchos que les quedan para intentar, al menos, incorporar algunas de las modificaciones que entienden se deberían tomar en cuenta para el proyecto de ley del impuesto a la riqueza, que de acuerdo con el proyecto oficial es un Aporte Solidario.

Luego de que en la Cámara de Diputados la iniciativa de Máximo Kirchner fuera a aprobada sin tomar en cuenta esos reclamos, ahora los industriales buscan un cambio de suerte. Durante los últimos días algunos representantes empresarios mantuvieron encuentros tanto con diputados en particular como con diferentes comisiones.

El objetivo ya no es dar de baja el proyecto sino lograr algunas modificaciones básicas respecto de la iniciativa oficial. “Sabemos que la posibilidad de que se anule hoy ya es imposible. En un momento esa posibilidad podía estar, pero ya no. Ahora apuntamos a que se incorporen o modifiquen algunas cuestiones que deben ser atendidas”, sostuvo uno de los empresarios que se ocupa de mantener el diálogo abierto con el Senado. Entre los puntos centrales que se intentarán volver a poner sobre la mesa se encuentran: Excluir de la base de imposición a las acciones o participaciones en activos productivos, donde se encuentran incluidos todo tipo de inmuebles. Permitir dar cumplimiento al monto de aporte requerido mediante un importe equivalente en inversiones productivas en el plazo de un año.

Además, incorporar exenciones a Títulos Públicos y a Obligaciones Negociables de empresas argentinas para no afectar el ahorro en moneda nacional y en instrumentos públicos, así como incorporar un mínimo no imponible y corregir las alícuotas para evitar tratamientos desiguales.