Los cambios de señales negativas para los inversionistas, como la suspensión de proyectos de infraestructura, podrían llevar a debilitar la economía mexicana “aún más”, con riesgo de que “se convierta en un estancamiento persistente o en recesión”, alertó el sector privado.

“La tendencia de la actividad económica es claramente descendente y no puede atribuirse a factores temporales. Es imprescindible que se tomen medidas efectivas a la brevedad para revertir dicha tendencia… El riesgo es que, de no contenerse la tendencia recesiva y sus consecuencias adversas por sí mismas, en el mediano plazo se sume un descarrilamiento de las finanzas públicas por una imposibilidad de mantenerlas bajo control”, alertó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

Si eso llegara a suceder, advierte, se podría presentar una reversión de flujos de capital que a su vez desestabilizaría el tipo de cambio y resurgirían las presiones inflacionarias. Si este escenario se llegara a concretar, el resultado podría ser una crisis generalizada de la economía, sentenció el organismo privado.

“Una señal preocupante es la decisión de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de iniciar un proceso de arbitraje para modificar diversas cláusulas que las autoridades mexicanas consideran abusivas en contratos para la construcción de gasoductos”.

El primer caso fue la demanda a la empresa IEnova y TC Energía, por la construcción del gasoducto marino Texas-Tuxpan, el cual se concluyó el pasado 11 de junio. El segundo caso fue el de la empresa Carso Gasoducto Norte, que inició en 2015 la construcción de un gasoducto en el trayecto Samalayuca-Sásabe en los Estados de Chihuahua y Sonora y aún no se termina la obra.

El organismo aglutinado en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) refirió que más allá de evitar señales confusas como las señaladas, es urgente reactivar la inversión en el sector energético, especialmente bajo las circunstancias actuales de la economía, que tienden al estancamiento.

En este contexto, “es propicio, y hasta urgente, que autoridades fuesen más abiertas a permitir la participación de empresas privadas en el sector. Cabe subrayar el hecho de que la producción de crudo en mayo fue la segunda más baja desde diciembre de 1979, después de la reportada en enero”.

El CEESP insiste una vez más en la urgencia de que se den las condiciones para que la inversión, como el principal motor de crecimiento, se reactive a la brevedad. Se requiere, además de un entorno de estabilidad macroeconómica, un ambiente de seguridad para los inversionistas: reglas del juego claras, cumplimiento de contratos, estado de derecho y seguridad.

Como parte de las acciones necesarias para reactivar la economía, el gobierno y los empresarios reconocen la relevancia que tiene la confianza para estimular la inversión privada mediante el Acuerdo para Promover la Inversión y el Desarrollo Incluyente, firmado por la IP y el Gobierno Federal, que subraya que las reglas, mensajes y propósitos del del sector público y el empresariado deben ser claros a fin de generar confianza y estabilidad para la inversión.