AT&T y Telefónica Movistar son los dos tiradores oficiales en competencia por alguno de los seis bloques nacionales de espectro de la 2.5 GHz que estarán en subasta desde el 6 de agosto, como una etapa más de la licitación IFT-7 que por estas fechas conduce el Instituto Federal de Telecomunicaciones.

Las bases de la IFT-7 establecen que los nombres de los interesados se darán a conocer el día hábil siguiente al fin de la etapa de presentación de ofertas económicas por los paquetes de espectro –a mediados de agosto–, de ahí que el regulador ha sido muy cuidadoso en no revelar las identidades de las marcas.

El documento público relacionado con el expediente P/IFT/200618/426, sin embargo, desvela algunas pistas sobre quiénes, en definitiva y como se ha venido presumiendo desde abril en que Telcel y Altán Redes confirmaron su ausencia en la IFT-7, son los dos operadores que pelearán por un trozo de los 120 MHz disponibles en la banda de los 2500 gigahercios.

En una de las páginas de la versión pública del documento se lee con la argumentación del sí del IFT a la participación de los interesados en la licitación, temas como tenencia espectral en bandas de cobertura y de capacidad, nuevos entrantes y tope máximo de frecuencias para adjudicación por cada operador, toda una serie de claves que permiten desvelar que son Movistar y AT&T las dos empresas a las que el 20 de junio el regulador les aprobó su participación en el concurso.

“…Como resultado del análisis en materia de competencia económica, –AT&T– podría participar en la licitación por un máximo de tres bloques en la fase I y hasta cuatro bloques en la fase II, y –Movistar– podría participar por hasta seis bloques, que son los mismos que están disponibles en ambas fases (…) Destacamos que, derivado de su actual tenencia espectral, ninguno de los dos interesados obtendría el carácter de nuevo competidor en bandas de capacidad, por lo que no serían sujetos a obtener los incentivos que las bases de licitación dispusieron para quienes obtuviesen ese carácter”, se lee en el documento.

Las bases de la licitación IFT-7 establecen desde un inicio que la telefónica AT&T podría ir por tres bloques nacionales de espectro en una primera ronda y por cuatro en la siguiente fase, mientras que el operador Movistar tendría la posibilidad de ir por hasta seis bloques nacionales de la 2.5 GHz. 

El concurso también indica desde su origen que habría incentivos para aquellas compañías que no contaran entre sus manos con frecuencias de capacidad, aquellas sobre los 1,000 Megahertz; por tanto, este apoyo fue señalado como una invitación para que Altán Redes entrara al proceso por tener solamente 90 MHz en el espectro de los 700 MHz. 

En cambio, Movistar y AT&T sí cuentan con espectro de capacidad en bandas como la 1.9 GHz (PCS) o la 1.7/2.1 GHz (AWS).

Hasta abril de 2018, AT&T es el segundo poseedor de espectro en México, con el 20.36% que se hizo tras la compra de Iusacell-Unefon-Nextel y las frecuencias de éstas en las bandas de PCS, AWS y de 850 MHz. AT&T compró además 50 MHz al IFT en la subasta del año 2015. Esta tenencia hace posible que AT&T sólo pueda competir por un máximo de cuatro bloques de 2.5 GHz. 

Telefónica, por su parte, es el operador con la menor tenencia espectral, pues su cartera se conjunta de 59.3 MHz en la banda de 1.9 GHz, más 4.51 MHz en los 850 MHz; un total de 63.85 megahercios que equivalen al 10.67% de todas las frecuencias disponibles para el mercado móvil mexicano hasta abril y por ello Movistar está en posición de ir hasta por los seis bloques de la IFT-7.