The Wall Street Journal señaló que el nuevo Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) decidió darse un mano a mano con dos de los empresarios más poderosos de México y les impuso una serie de reglas para mejorar la competencia.

El IFT determinó como agente económico preponderante en el sector de telecomunicaciones a un grupo de interés económico del que forman parte América Móvil, y sus subsidiarias Telcel y Teléfonos de México (Telmex), así como Grupo Carso y Grupo Financiero Inbursa.

El diario estadounidense también consideró que México adoptó audaces medidas sobre las empresas América Móvil y Televisa, a fin de incrementar la competencia en la telefonía manejada por Carlos Slim y en la televisión por Emilio Azcárraga.

Los pasos son un intento ambicioso del presidente Enrique Peña Nieto de aplacar los cuasi monopolios que controlan muchas partes de la economía de México, maniatando al país con altos costos que finalmente socavan la competitividad y el crecimiento económico , indicó.

JSO