México captó flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) por 18,102 millones de dólares en el primer semestre del 2019, lo que representó una desaceleración del indicador, con un alza de 1.5% en comparación con las cifras preliminares del mismo periodo del año anterior, informó la Secretaría de Economía.

En el más reciente periodo comparable, de enero a junio del 2018, México recibió 17,842.3 millones de dólares de IED, un aumento de 14.0% frente al dato preliminar de igual lapso del 2017.

Desde otro ángulo, si se extrapola el monto de la primera mitad del 2019 para todo el año completo (36,204 millones), esta última cifra sería mayor que la alcanzada en cada uno de los últimos cinco años, con estadísticas actualizadas hasta mayo del año en curso.

La información reportada únicamente considera inversiones realizadas y formalmente notificadas ante el Registro Nacional de Inversiones Extranjeras de la Secretaría de Economía; de ahí su carácter preliminar y el que sufran actualizaciones al alza en los trimestres sucesivos.

El monto fue el resultado neto de la diferencia entre 24,063.8 millones registrados como flujos de entrada y 5,961.4 millones reportados como flujos de salida.

Según la Secretaría de Economía, el aumento se concentró en los rubros de reinversiones y nuevas inversiones, aunque el ajuste posterior de las cifras podría modificar este resultado.

En forma desglosada, la IED captada en la primera mitad del año provino de 3,104 sociedades con participación de capital extranjero, 1,558 contratos de fideicomiso y 18 personas morales extranjeras.

Además, se integró por tipo de inversión (origen del financiamiento), por los siguientes tres rubros: reinversión de utilidades (75.6% del total), nuevas inversiones (23.9%) y cuentas entre compañías (0.5 por ciento).

Las nuevas inversiones comprenden aquellas en activo fijo y capital de trabajo para la realización habitual de actos de comercio en México; la aportación al capital social de sociedades mexicanas por parte de los inversionistas extranjeros; la transmisión de acciones por parte de inversionistas mexicanos a inversionistas directos, y el monto inicial de la contraprestación en los fideicomisos que otorguen derechos sobre la IED.

En tanto, la reinversión de utilidades corresponde a la parte de las utilidades que no se distribuye como dividendos y que se considera IED por representar un aumento de los recursos de capital propiedad del inversionista extranjero. Y las cuentas entre compañías son las transacciones originadas por deudas entre sociedades mexicanas con IED en su capital social y otras empresas relacionadas residentes en el exterior.

Por sector: las manufacturas abarcaron 42.8% de la totalidad de inversiones, seguidas del comercio (12.9%), servicios financieros y de seguros (9.9%), minería (5.9%), generación de energía eléctrica, agua y gas (5.5%) e información en medios masivos (5.4 por ciento). Los sectores restantes captaron 17.6 por ciento.

Por país de origen, Estados Unidos lideró las aportaciones (37.9%), seguido de Canadá (15.4%), España (11.1%), Alemania (6.5%) y Bélgica (4.1 por ciento). Otros países aportaron 25.0% restante.

Los montos reportados únicamente consideran inversiones realizadas y formalmente notificadas ante el Registro Nacional de Inversiones Extranjeras de la Secretaría de Economía; de ahí su carácter preliminar y el que sufran actualizaciones en los trimestres sucesivos.

El dinamismo de la IED en México durante la primera mitad del año fue inferior al observado en otras economías latinoamericanas importantes. En Brasil, el mayor captador de IED de la región, el indicador creció 10.4%, a 37,388 millones de dólares, mientras que en Chile se expandió 110%, a 6,570 millones de dólares, y en Colombia subió 20.1%, a 4,939 millones de dólares.