Los trabajadores de una fábrica china de partes de Honda Motor paralizada por las huelgas insistían en reclamar aumentos salariales pese a que la automotriz japonesa tentó a algunos a retomar parcialmente la producción.

Funcionarios de la sede central de Honda en Tokio indicaron que progresaban las negociaciones en la fábrica, lo que dejó a otras cuatro plantas en suspenso al menos hasta el martes, luego de estar cerradas durante la mayor parte de la semana pasada.

China, la economía de crecimiento más rápido del mundo, ha sido golpeada por una serie de disputas laborales en empresas extranjeras, cuyos trabajadores han comenzado a exigir mejores salarios y condiciones de trabajo.

Los empleados de Honda han estado en huelga en demanda de mayores salarios y más beneficios desde el 22 de mayo, lo que restó miles de unidades vendidas a la segunda automotriz japonesa en el mercado automotor más grande del mundo.

La duración de la huelga es inusual en China, donde los inversionistas extranjeros se han acostumbrado a una fuerza laboral de bajo costo y disciplinada.

La federación de sindicatos de China, que es respaldada por el Partido Comunista, desalienta el activismo independiente de los trabajadores, y generalmente se pone del lado de la gerencia.

Honda dijo que los empleados volvían gradualmente a trabajar en la planta de líneas de transmisión en la ciudad de Foshan, en la provincia sureña de Guangdong, y que la línea de ensamblaje había reiniciado sus actividades a última hora de la tarde.

Eso podría permitir que una fábrica que exporta los subcompactos Jazz vuelva a funcionar el miércoles, dijo Hideto Maehara, portavoz de Honda.

Otra portavoz en Tokio, Tomoko Uchida, dijo que Honda no sabía cuándo las operaciones volverán a la normalidad. Un portavoz con sede en China previamente había dicho que las conversaciones con los trabajadores habían sido completadas.

Unas pocas decenas de trabajadores en huelga en la planta de autopartes dijeron que hasta 80 trabajadores habían sido despedidos por rehusarse a un aumento que dijeron que ascendía a 11 yuanes (1.60 dólares) por mes. Honda dijo que no podía confirmar inmediatamente los despidos.

Y alrededor de 30 trabajadores indicaron a los periodistas en la puerta de la fábrica que estaban descontentos con cómo los sindicatos los estaban representando. Algunos dijeron que habían sido golpeados por líderes sindicales y mostraron rasguños bajo sus remeras.

"Es un tema de dignidad", dijo un joven trabajador que no quiso dar su nombre. "Lo que nos ofrecen no es suficiente para vivir", añadió.

Alrededor de 100 representantes del sindicato oficial luego confrontaron a los trabajadores en las puertas, en un intento por sacarlos de la fábrica ante la mirada de policías y periodistas.

Los trabajadores de tiempo completo en la fábrica cobran alrededor de 1,500 yuanes por mes. Pero una gran parte de la plantilla laboral consiste en "practicantes" de escuelas vocacionales, que ganan menos.

A los practicantes se les pidió que firmaran un minicontrato en el que se comprometen a "acatar la Ley Laboral China" y acuerdos entre sus escuelas y Honda que los obligan a quedarse fuera de toda huelga, según una copia del contrato del 27 de mayo obtenida por Reuters.

RDS