En alusión a las intenciones del gobierno argentino por hacerse de 50.01% de los títulos de YPF, donde la petrolera Repsol es la principal inversionista, el ministro español de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, emitió una advertencia: Si en alguna parte del mundo hay gestos de hostilidad contra los intereses de las empresas españolas, el gobierno los interpreta como hostilidad a España. Si hay esos gestos de hostilidad, éstos traen consigo consecuencias .

La advertencia de Soria no fue compartida. Al menos eso mostró un sondeo realizado en el portal del periódico ABC, de tendencia conservadora, en el que los participantes opinaron que España debe respetar la decisión de Argentina de reestatizar la petrolera. El diario se había burlado de las iniciales de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner (CFK), al definirlas como Con-Fis-Ka .

De los 4,600 de usuarios que respondieron a ABC.es, 59% apoyó la iniciativa de Fernández; 39.7% afirmó que se debería tener una rotunda respuesta diplomática contra Argentina , y 1.3% dijo que se debe establecer nuevos contactos para revertir la situación .

Repsol es el principal inversionista de YPF, con una participación accionaria de 57.43%, seguido del Grupo Petersen, de la familia Eskenazi, que cuenta con 25% de las acciones de la petrolera.

En las últimas semanas, seis provincias argentinas revocaron licencias a YPF y otras dos exigieron a la petrolera aumentar sus inversiones bajo amenaza de cancelarle permisos de explotación.

La provincia de Santa Cruz, que ya había retirado dos áreas a YPF, decretó la caducidad de la licencia de la petrolera para operar en otras tres áreas apenas horas después de que la compañía presentara un plan de inversiones hasta el 2017 para esa región por importe de 4,379 millones de dólares.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica