A dos meses de que la Ley Federal del Trabajo (LFT) tuviera una de sus más grandes transformaciones, con la reforma laboral, de nueva cuenta ha sido modificada para incorporar un capítulo que regula y promueve el teletrabajo, una modalidad de empleo que cada vez es más utilizada.

Por unanimidad, este miércoles el Senado de la República aprobó modificar el artículo 311 de la LFT e incorporar un nuevo capítulo para definir el teletrabajo —también llamado home office—, así como las obligaciones y derechos de colaboradores y empleadores.

Con ello, precisan que el teletrabajo o trabajo a domicilio es el que se realiza para un patrón. Esto podría resultar obvio, señalan los legisladores en el dictamen de la reforma, pero es que muchas veces se confunde con trabajo independiente o freelance, lo cual es incorrecto. Se realiza desde la casa del empleado o “en un local libremente elegido por él, sin vigilancia ni dirección inmediata” de un jefe. Con estas modificaciones, los trabajadores podrán hacer uso de los beneficios del home office amparados por la ley.

El capítulo XII BIS

La reforma, propuesta inicialmente por la senadora del PAN Alejandra Noemí Reynoso Sánchez, incluye un nuevo capítulo a la ley del trabajo, el XII Bis.

El breve apartado, de cinco artículos, establece que el contrato laboral debe prever las condiciones de servicio, medios tecnológicos y de ambiente para ejecutar esta forma de empleo.

Los patrones deben proporcionar a los teletrabajadores igualdad de trato, remuneración, capacitación, formación, seguridad social, acceso a las mejores oportunidades laborales. Igual que lo haría con alguien que trabaja en la oficina.

La intención de la reforma, se expresa en el dictamen, “es regular y promover el teletrabajo, como un instrumento de generación de empleo y autoempleo mediante la utilización de tecnologías de la información y las telecomunicaciones, contribuyendo a que las sociedades puedan ser más incluyentes, participativas y con mejor calidad de vida, donde es posible conciliar la vida personal y el trabajo de la persona trabajadora”.

Además, a partir de la entrada en vigor de esta reforma a la LFT, el Ejecutivo federal tiene un año para crear una Norma Oficial Mexicana que reglamente la figura y conformar una red nacional de fomento del teletrabajo. Dicha red dará asesoría y promoverá el teletrabajo en el ámbito privado y público, para que se incorporen en esta modalidad a personas con discapacidad, mujeres, adultos mayores y jóvenes.

Esta manera de trabajar, afirman los senadores, implica ahorros para trabajadores y patrones. Para los primeros, incluso de tiempo, pues no se trasladan a las oficinas, que muchas veces se ubican a largas distancias de sus hogares. Los beneficios también son para el medio ambiente, pues se evita el traslado diario en autos particulares.

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