Conseguir empleo no es sencillo, y se complica cuando el candidato es un refugiado migrante, sin familiares o conocidos en México, sin experiencia laboral y sin una carrera profesional; sin embargo, cada vez más empresas requieren talento tecnológico, por ello la startup mexicana Hola Code desarrolló un programa educativo para este sector de la población.

El programa consiste en un curso de cinco meses donde se les enseña programación, para después insertarse en el mundo laboral.

Marcela Torres, CEO y cofundadora de Hola Code, cuenta, en entrevista, que la idea surgió luego de ver que las empresas tenían necesidad de talento tecnológico, no sólo las startups, sino los grandes corporativos y las pequeñas empresas.

Además los jóvenes migrantes, que sabían inglés y español, y habían estudiado en Estados Unidos hasta la preparatoria, regresaban a México en condición migratoria y no encontraban trabajo, pero tenían el potencial para aprender programación.

Por esta iniciativa, Marcela fue reconocida por revista MIT Technology Review en español entre los Innovadores menores de 35 años de Latinoamérica en el 2019, en la categoría de Entrepreneur.

En qué consiste

Hola Code diseñó un programa creado en Silicon valley, que selecciona talento potencial, el cual en cinco meses pasó de no saber nada de programación a lenguaje de JavaScript, HTML y CSS.

Además se les brinda comida, desayuno y cena y una manutención mensual, condicional a la asistencia del curso, que se libera cada semana. Una vez que consiguen un empleo tecnológico se activa el proceso de repago para continuar apoyando a más personas.

También les dan acceso a una comunidad, porque “muchas de estas personas están solas, llegan solas al país, y a partir de tener una experiencia con personas similares comienzan a sentirse más parte de una comunidad y del país, la experiencia cambia radicalmente a estar completamente marginado o segregado de la población mexicana, a sentirse parte de una comunidad cultural”.

Resultados

A la fecha, Hola Code ha apoyado a 70 personas con status de refugio de diferentes países como Guatemala, El salvador, Nicaragua, Venezuela y Honduras.

Marcela dice que 88% de las personas que toman el curso consiguen empleo en un área tecnológica. Además, “todas las personas que entran al programa cambian su vida, porque sus ingresos se incrementan 10 o 15%, pasan de estar generando el salario mínimo o estar en un albergue a tener un empleo”.

Detalla que hay personas que pasan de ganar 7,000 pesos a 20,000 o 45,000 pesos al mes, aunque el promedio es de 28,000 pesos.

Los egresados pueden trabajar en desarrollo de software, prácticamente en cualquier empresa, desde una startup, un banco, hasta un ecommerce o una empresa tradicional.

Para colocar a los egresados en el mundo laboral existe una área de empleabilidad que trabaja con las empresas para conocer sus necesidades de talento y hacer el enlace con los estudiantes.