El área 2 de la Ronda 1.1, que fue el primer contrato petrolero que firmó un privado en México, será devuelta al Estado tras no contar con hallazgos comerciales de petróleo y gas, informó este miércoles la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).

En la 59 sesión extraordinaria del órgano de gobierno, el regulador detalló que el consorcio conformado por la argentina Hokchi Energy, la estadounidense Talos Energy, la mexicana Sierra Oil and Gas (controlada por la alemana Dea Deutsche Erdoel) y la británica Premier Oil concluyó su primer periodo de exploración y no presentó ningún plan de desarrollo o continuidad en la exploración, con lo que también inició la devolución del área al Estado mexicano.

Cabe recordar que este primer contrato de producción compartida, otorgado en septiembre de 2015, originalmente fue adjudicado a Talos Energy, Sierra Oil and Gas y Premier Oil, pero desde entonces ha sufrido tres convenios modificatorios en los cuales se ajustaron sus planes, sus dimensiones y el control operativo, luego de que Talos pasó de una participación de 45% a 20%; Sierra Oil de 45% a 22.5%, y la británica Premier Oil se quedó con el 10% de participación original, con lo que Talos y Sierra cedieron en conjunto 47.5% de participación a Hokchi Energy, que además fue designada operadora del área. Posteriormente, la alemana Dea Deutshe Erdoel adquirió la totalidad de Sierra Oil and Gas.

En los cuatro años de exploración en esta área, que contaba con una vigencia contractual de 30 años y se localiza a 15 kilómetros de Coatzacoalcos, en aguas someras del Golfo, se perforaron dos pozos exploratorios, los cuales no resultaron exitosos.

En el primero de estos pozos, Acan 1, el operador reportó el hallazgo de gas no comercial y en el último pozo perforado este año, Yaluk 1, reportó invasión de agua salada a la CNH.

“La devolución del área se debe principalmente al resultado de la perforación de ambos pozos”, justificó la CNH. Así, el 4 de septiembre concluyó el primer periodo de exploración del bloque y como previamente no existió un plan de desarrollo o un proyecto de inversión para continuar con las actividades exploratorias, el operador presentó a solicitud de transición final de su contrato.

La devolución de áreas está prevista en los contratos, sustentada en la cláusula 7.1 de las reglas de devolución del área contractual donde se expresa que "si al contratista no se le concediera el periodo adicional de exploración, el contratista deberá devolver el área".

Para concluir con la devolución del área, se deberá notificar a otras autoridades en materia económica como el SAT y el Fondo Mexicano del Petróleo, así como a la Agencia de Seguridad Energética y Ambiental (ASEA) y a la Secretaría de Economía, quienes verificarán que todos los compromisos establecidos por el operador fueron cumplidos.

Posteriormente, la Unidad de Administración Técnica de Asignaciones y Contratos de la CNH acompañará al operador o designará a un tercero (que puede ser Petróleos Mexicanos) para el abandono del área en que se realizará la supervisión de la seguridad de los pozos, taponamiento y resguardo del campo.

Una vez concluido este proceso, el Estado estará en posibilidades de licitar nuevamente el bloque o de reconfigurarlo para darle mayor interés económico. En la exploración del campo, la operadora reportó a la CNH una inversión de 32 millones de dólares a lo largo de cuatro años.

“Así es la exploración, en el otro contrato de la misma ronda hubo el descubrimiento de Zama, son las mismas empresas, así es la industria, así es la actividad exploratoria y por eso es deseable que haya más actividad exploratoria y más operadores”, dijo el comisionado Sergio Pimentel.

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