La cervecera global Heineken compró a la belga Stassen Ciders para expandir su liderazgo en el creciente mercado de la sidra e ingresar dentro del exclusivo grupo de empresas con habilidad para desarrollar bebidas no alcohólicas.

Heineken, con sede en Amsterdam, es líder mundial en la producción de sidras y ostenta el primer puesto en Reino Unido, el mercado más importante para ese producto, en donde posee Strongbow y Bulmers. También tiene presencia en mercados como Finlandia, Holanda, Hungría, Italia, Canadá y Estados Unidos.

La sidra ha superado en desempeño a la cerveza en los países desarrollados y ha comenzado a atraer a nuevos consumidores, especialmente mujeres.

Heineken, que es la tercera cervecera más grande del mundo, declinó decir el viernes cuánto pagó por Stassen, con quien ha trabajado para desarrollar nuevos tipos de sidra como Strongbow Gold y Jacques. Analistas estimaron el precio de la operación por debajo de los 30 millones de euros (37,7 millones de dólares).

Aunque la sidra sólo representa cerca de un 2% de los volúmenes de Heineken, la empresa se ubica por delante de otras grandes de la industria como Anheuser-Busch InBev, SABMiller y Carlsberg, con menos de un 1 por ciento.

Heineken dijo que no tiene planes inmediatos para introducir la sidra Stassen en Reino Unido, donde el mercado es de alrededor de un 15% del tamaño del de la cerveza.

Heineken dijo que sus volúmenes de sidra Strongbow aumentaron un 4.7% en el primer trimestre del 2012, ayudado por un retorno del crecimiento en Reino Unido.

Los ingresos de Stassen el año pasado alcanzaron los 36 millones de euros y la ganancia operacional llegó a 1 millón de euros, según el analista de KBC Securities Wim Hoste, que dijo basarse en el reporte anual de la empresa. La firma emplea alrededor de 100 personas.

RDS