La falta de información técnica sobre el eventual Aeropuerto Internacional de Santa Lucía (AISL) no permitió emitir un comentario a detalle sobre su viabilidad, porque únicamente se cuenta con un “proyecto conceptual” del mismo, además de que el costo de cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) podría ser mayor a los 100,000 millones de pesos que se han planteado y su construcción debe seguir, consideraron los organismos afiliados a la Unión Mexicana de Asociaciones de Ingenieros (UMAI).

En el dictamen que entregaron al próximo titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Javier Jiménez Espriú, los expertos precisan que su opinión podría haber variado significativamente si el desarrollo de las ingenierías involucradas (principalmente en la alternativa de Santa Lucía) tuvieran un mayor grado de desarrollo y la consulta se hubiera realizado antes de que iniciara la construcción del NAIM.

“Es importante señalar que algunos de nuestros expertos se han pronunciado por Santa Lucía, opinando que cuenta con mejores condiciones del suelo, menores afectaciones ambientales y sociales y menores costos de mantenimiento. Otros, no tuvieron elementos para evaluar esta segunda opción y por lo tanto no les fue posible elegir una alternativa”, mencionó el presidente de la UMAI, Salvador Landeros.

Además de temas de mecánica de suelos y aeronavegablidad que ya se han detallado por ingenieros civiles y aeronáuticos, los integrantes de la UMAI suman que no se ha especificado el tipo de tecnología que se ocupará en la operación, el número de radares y su costo asociado, no se cuenta con la ingeniería para la construcción de pistas ni se ha difundido algún documento que describa la logística que se implementará para operar de forma simultánea el AISL y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

En el caso de la Asociación Geohidrológica Mexicana, se puntualiza que no tuvieron información hidrogeológica veraz y actualizada para el desarrollo de la base militar propuesta por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, y que la documentación existente refiere que para abastecerlo del agua se tendría que recurrir al acuífero Cuautitlán Pachuca, que ya tiene un déficit.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx