El Tribunal Supremo en España considera que los repartidores de Glovo son falsos autónomos. El alto tribunal señala en una sentencia que la relación existente entre un rider y la empresa tiene naturaleza laboral.

El pleno de la sala cuarta, que se pronunció sobre el caso particular de un repartidor de Madrid, sostiene que Glovo no es una “mera intermediaria” en la contratación de servicios entre comercios y repartidores.

El fallo del Alto Tribunal español se produce a raíz de dos casos anteriores que se vieron en tribunales inferiores, uno que involucra a Glovo y el otro a su rival, Deliveroo.

“Presta servicios de recadería y mensajería fijando las condiciones esenciales para la prestación de dicho servicio. Y es titular de los activos esenciales para la realización de la actividad”, dijo la Sala de lo Social del Supremo en un comunicado.

“Para ello se sirve de repartidores que no disponen de una organización empresarial propia y autónoma, los cuales prestan su servicio insertados en la organización de trabajo del empleador”, añadió.

Glovo había argumentado que era un mero intermediario entre los restaurantes y los repartidores, popularmente conocidos como riders, que eran autónomos.

Según destaca, es una empresa que presta servicios de recadería y mensajería fijando las condiciones esenciales para la prestación de dicho servicio, al tiempo que es titular de los activos esenciales para la realización de la actividad.