Tras acusar la comisión sistemática de actos de corrupción en las compras de medicinas en los sexenios pasados, el gobierno federal prepara un nuevo esquema para adquisición de 80% de los medicamentos del sector salud en el extranjero bajo la supervisión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Dicha compra se prevé que requerirá de una inversión de entre 60,000 y 70,000 millones de pesos.

Luego de una reunión en la presidencia de la República con el sector salud (Secretaría de Salud, IMSS, ISSSTE, Insabi) y el representante de México en la ONU, Juan Ramón de la Fuente, el secretario de Salud, Jorge Alcocer, informó que se busca el acompañamiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Organización Panamericana de Salud (OPS) –ambas integradas en la ONU– para realizar la compra de medicamento bajo los lineamientos internacionales.

“Estamos analizando, ahora aprovechando que estaba aquí el doctor Juan Ramón de la Fuente, cómo está la perspectiva de la compra de medicamentos, cómo puede precisamente a través de una normatividad que tiene la OMS y la OPS apoyarnos en algunas de las propuestas para la compra del 2021 y si es posible para la 2022, en una forma que sea con la garantía que sea con estas instituciones, con la seguridad de que todas nuestras instituciones mexicanas de salud, IMSS, ISSSTE, la Secretaría y Pemex han puesto en la mesa sus necesidades”, expuso.

Juan Ramón de la Fuente fungiría como el enlace entre las agencias citadas para que se les hagan llegar las especificaciones de la compra mexicana y sean ellas las encargadas de que se hagan las licitaciones correspondientes para los próximos dos años “de conformidad con el derecho internacional y sus propios requisitos de transparencia y rendición de cuentas”.

De acuerdo con el representante de México en la ONU, los organismos internacionales prestan este servicio a otros países y ahora podrán también hacer lo en nuestro país, puesto que recientemente se hicieron cambios en la Ley de Adquisiciones que posibilitan su participación.

A su vez, el director general del IMSS, Zoé Robledo, dijo que el nuevo esquema para la compra de medicamento busca terminar con la corrupción en un mercado que va de los 60,000 a los 70,000 millones de pesos anuales. Robledo dijo que la principal dificultad que han enfrentado en la compra de medicamentos es con los distribuidores disfrazados de laboratorios. “Como ya se ha planteado desde hace tiempo, el tema de la compra de medicamentos estaba muy amafiada, sobre todo en la parte de los distribuidores, estos operadores logísticos con nombres de laboratorios, porque en realidad lo que hacían era la distribución, eso nos ha emproblemado durante mucho tiempo”, sostuvo tras la reunión.

En la conferencia matutina el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que se revisarán las compras consolidadas de medicamentos en el extranjero con supervisión de la ONU, para resolver en definitiva el problema del abasto de medicinas.

“Se nos ha dificultado porque era mucha la corrupción en la compraventa de medicamentos, pero algo escandaloso, de miles de millones de pesos. Y los que se beneficiaban con la venta de medicamentos están molestos, hay hasta campañas en medios hablando de la escasez de los medicamentos porque ellos saben que ya se termina la corrupción”.

La última compra consolidada que realizó el gobierno federal fue en noviembre del 2018 y fue encabezada por el IMSS, en la recta final del sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto, y se destinó un presupuesto de 58,000 millones de pesos.

No obstante, con la consigna de identificar actos de corrupción en la realización del concurso, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador modificó el esquema de compras y delegó el proceso a la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, encabezada al inicio del sexenio por Raquel Buenrostro (hoy titular del Servicio de Administración Tributaria).

En su momento, mandatario acusó que durante el sexenio pasado muy pocas empresas concentraron la mayor parte de las compras públicas de medicamentos.

Con la última compra consolidada de 2018, se buscó adquirir 834 claves de medicamentos, 521 de material de curación y 26 correspondientes a vacunas. En julio del 2019 de 3,090 claves de producto solicitadas por la Secretaría de Salud, sólo quedaron adjudicadas 38%; el restante 62% fue declarada desierta.

María del Pilar Martínez