El ministro de Energía y Minas (Minem), Francisco Ísmodes, afirmó que el gobierno empezó a generar desde el año pasado las condiciones favorables para el diálogo sobre el proyecto minero Tía María.

“Hemos empezado a generar las condiciones favorables para poder empezar con mayor confianza esta mesa de diálogo”, señaló Ísmodes en declaraciones.

El ministro mencionó que el trabajo continuó con las autoridades durante el 2019, al informar que la licencia de construcción debía otorgarse por ser “un proceso administrativo” que debía cumplirse.

“Hemos estado trabajando activamente en el proyecto. Hemos estado reuniéndonos con los alcaldes; hemos hablado de Tía María y les hemos informando que es un proceso administrativo que nosotros teníamos que cumplir de acuerdo al marco legal, pero que estábamos dispuestos a promover este diálogo”, añadió.

Consultado por una posible construcción en la zona sin previo aviso ni apoyo social, el ministro mencionó que la minera a cargo, Southern Copper, “estaría incumpliendo un compromiso que ha asumido”.

En la misma línea, el titular del Minem aseguró que Tía María no se llevará a cabo sin contar con la aprobación de los arequipeños, pero que estarán dispuestos a demostrar los beneficios que traerá consigo el desarrollo del proyecto.

“Nosotros estamos dispuestos a mostrarle a la población que ninguna actividad minera va a desarrollarse afectando la actividad económica de terceros”, refirió.

Southern Copper, una de las mayores productoras de cobre en el mundo, anunció el martes que recibió del gobierno luz verde para construir el retrasado proyecto de 1,400 millones de dólares, aunque su desarrollo esperará hasta llegar a un consenso de la población.

La disputa

Ante el descontento, los pobladores del sur de Perú planean iniciar una huelga la próxima semana contra la licencia oficial para construir el proyecto de cobre, una medida que consideran una traición por parte del gobierno del presidente Martín Vizcarra. Dirigentes civiles de la región de Arequipa acordaron en una asamblea realizar la protesta con marchas ciudadanas hasta que el gobierno anule la autorización del desarrollo del proyecto Tía María, dijo el miércoles el alcalde de uno de los distritos más cercanos al emprendimiento minero.

“Esto es un golpe a traición que nos han dado, porque nosotros seguimos esperando la presencia del presidente Vizcarra, para que él pueda verificar en el sitio qué cantidad de población está en contra del proyecto”, dijo a Reuters el alcalde del distrito Cocachacra, Julio Cornejo.

Licencia, clave

Martín Vizcarra, que antes había dicho que Tía María saldría sólo con el visto bueno de la población, no ha hablado sobre la licencia.

Southern Copper tiene que mostrar a las autoridades que ha activado el proyecto de alguna manera para mantener la aprobación de su permiso ambiental vigente, dijo José de Echave, director del grupo ambientalista CooperAción.

El plan ambiental de la compañía, aprobado en el 2014, debía expirar el 1 de agosto, una razón clave por la cual el gobierno otorgó esta semana la licencia de construcción.

Southern Copper opera actualmente las minas Toquepala y Cuajone y la fundición de Ilo en el sur de Perú y los yacimientos Buenavista y La Caridad en México.

Además de Tía María, Southern Copper tiene en Perú un plan para construir una nueva fundición de 1,300 millones de dólares, y los proyectos Los Chancas, de 2,800 millones de dólares, y Michiquillay de 2,500 millones de dólares. Este último lo compró en el 2018 y espera iniciar operaciones en el 2022.

Se espera que Tía María agregue 120,000 toneladas anuales de cobre a la cartera de Southern a un “costo en efectivo muy competitivo” de 1 dólar por libra, sin impactos en sus niveles de deuda, dijo la agencia Moody’s Investors Service. (Con información de Reuters)