Sin una estrategia gubernamental que promueva el comercio y atraiga la inversión china, México no podrá aprovechar las oportunidades de negocio esperadas tras la guerra comercial entre Estados Unidos y China, ni mucho menos podrá  retornar a las empresas estadounidenses, coincidieron empresarios y especialistas.

En medio de la coyuntura de guerra comercial, México se ha vuelto estratégico para vender productos chinos. Sin embargo, el gobierno de Andrés Manuel López no ha definido su estrategia comercial con China, ni mucho menos dedicado un espacio para convertirlo en un socio estratégico. “Esta administración ha dedicado todo el tiempo a las negociaciones con Estados Unidos y Canadá, para sacar al T-MEC, y existe la hipótesis de que México se va beneficiar automáticamente en el corto plazo de las tensiones entre EU y China”, criticó Enrique Dussel, coordinador del Centro de Estudios China-México de la UNAM.

En el marco de la feria China Homelife que se realiza del 4 al 6 de junio, Jorge Morones, vicepresidente Capítulo Occidente de la Cámara de Comercio México-China, lamentó que, mientras China vendió a nuestro país 76,000 millones de dólares en el 2018, los mexicanos apenas comercializaron 7,000 millones de dólares en esa nación. “No hay una estrategia comercial con China en la cual busquemos nichos de mercados”, expuso.

China Homelife México es la feria de abastecimiento de productos chinos más grande de Latinoamérica, que ofrece oportunidades de negocios recíprocos. Sin embargo, las autoridades del gobierno federal estuvieron ausentes en este evento. Li Yu, alcalde de la localidad de Shantou, en China, afirmó que los empresarios ven oportunidad de crecimiento en el comercio con México, al ubicarse en un punto estratégico de América.

El secretario general de la Concanaco, Enrique Octavio García, aseguró que la falta de una promoción comercial y turística como la que emprendía ProMéxico ha reducido los negocios con China.