Monterrey, NL.- El Gobierno de Nuevo León contrató un seguro catastrófico con la compañía Seguros Afirme, el cual tendrá una vigencia de 12 meses a partir del 6 de octubre de este año, el cual tendrá un costo de 235 millones de pesos.

 

Se trata de una cobertura integral de riesgos de desastres, cuyo objetivo es financiar la recuperación y reconstrucción de los potenciales daños materiales causados por un siniestro de origen natural y como fuente complementaria a los recursos federales del Fondo de Desastres Naturales (FONDEN).

 

La contratación se efectuó mediante un proceso de licitación pública nacional, en la que se registraron cinco instituciones participantes que cumplían con la experiencia y calificaciones crediticias e indicadores financieros sólidos, avalados por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF).

 

Dicho seguro se pagará en dos semestres y tiene una cobertura anual de alrededor de  2,000 millones de pesos, “los cuales nos permitirían el acceso a otro monto similar de recursos federales del FONDEN”, indica un comunicado del gobierno estatal.

 

La cobertura incluye daños ocasionados por fenómenos geológicos, hidrometeorológicos, incendios en zonas urbanas y forestales, rayos y explosiones.

 

En cuanto a la vivienda, el seguro catastrófico protege estos inmuebles de hasta 90 metros cuadrados y cubre conceptos de reparación, reconstrucción y construcción, introducción de los servicios básicos y contenidos.

 

Este seguro tiene una cobertura más amplia respecto a otros esquemas de aseguramiento, ya que incluye a todos los municipios que sean dañados por un desastre natural, aunque no hayan sido incluidos en una declaratoria de desastre o de emergencia emitida por la Secretaría de Gobernación.

 

En el proceso de contratación de este seguro, el Gobierno de Nuevo León contó con la asistencia técnica básica de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de las cuales recibió asesoría para la selección y contratación de las mejores opciones de instrumentos de transferencia de riesgos, con procesos más eficientes, transparencia y rendición de cuentas.

 

Desde 2013, Nuevo León no contaba con un seguro por daños ocasionados por fenómenos naturales.