El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que su gobierno no descarta la posibilidad de permitir la inversión privada para reactivar la planta de fertilizantes ubicada Coatzacoalcos, Veracruz.

En Palacio Nacional, indicó que se está analizando la forma de cómo se reactivará dicha planta, ubicada en el complejo de Pajaritos, Veracruz, y la cual fue adquirida por el anterior gobierno federal a un costo superior al que estaba valuada, según ha dicho López Obrador.

“Estamos viendo si podemos integrar un sistema para producir los fertilizantes público-privado. Hay en construcción una planta de fertilizantes en Sinaloa, que no es suficiente, pero se está construyendo creo que, con capital alemán y suizo. Sería abastecer como el 20 o 30% de la demanda.

“Con la planta de Pajaritos, de Coatzacoalcos, sí tendríamos posibilidad, si también se echa a andar la planta de Camargo, que está abandonada en Chihuahua, y la de Cosoleacaque, las tres, para hacer o procesar el gas y tener la materia prima para hacer la urea, que es lo que se requiere, sí tendríamos posibilidad de ser autosuficientes, pero requiere de una inversión”, explicó.

El presidente López Obrador recordó que el pasado 7 de marzo su gobierno presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República por la compra, en el anterior sexenio, de esa planta de fertilizantes en desuso.

Cabe destacar que Pemex Fertilizantes compró en diciembre del 2013, la planta Agro Nitrogenados, S.A. de C.V., subsidiaria de Altos Hornos de México (Ahmsa).

Aquella ocasión, López Obrador afirmó que luego de que la Fiscalía realice esta investigación, pediría la opinión de la gente para saber si se reconfigura o no se vende.

La planta se proyectó con la intención de desarrollar los fertilizantes a bajo precio, y con ello impulsar al campo. Sin embargo, en febrero del 2018, la Auditoría Superior de la Federación determinó que los funcionarios de Pemex adquirieron sin revisar toda la infraestructura de las plantas de urea, ácido nítrico, nitrato de amonio y servicios de suministro, las cuales se encontraban en un 60%en condición de chatarra, tras 18 años de estar fuera de operación.

El presidente López Obrador sostuvo en marzo pasado que la planta de fertilizantes fue adquirida por 500 millones de dólares, aunque su precio estimado es de 50 millones de dólares. Indicó que su gobierno no puede recibir la planta hasta se haga una investigación por parte de la Fiscalía.

“Porque se trata de operaciones de mucho dinero, que se llevaron a cabo en la pasada administración, se compraron plantas de fertilizantes. Ahí se incluyó, aprovecharon, que se iba a comprar una planta de fertilizante para producir los fertilizantes y apoyar a los productores, esto como demanda de las supuestas organizaciones  campesinas independientes para jalarlos al Pacto por México. Ya ven que se sumaron todos”, argumentó.

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