Luego de la venta que llevó a cabo la estatal Integración Energética Argentina (Ieasa, ex-Enarsa) de la Central Termoeléctrica Brigadier López, en la provincia de Santa Fe, a la compañía Central Puerto por 376.5 millones de dólares, el gobierno avanza en la privatización de otro de sus negocios energéticos.

Mediante un anuncio en su página web, Ieasa convocó a la licitación pública para la “cesión de las concesiones de explotación convencional, explotación no convencional y transporte de hidrocarburos” para el Lote Aguada del Chañar en Vaca Muerta. También incluye “los contratos y los activos físicos”. De concretarse esta operación, el gobierno vendería el único bloque que tiene en Vaca Muerta, concesión que incluye convencional, no convencional y el gasoducto. Aunque hoy no presenta actividad, ex-Enarsa ha inyectado 140 millones de dólares en obras que responden a pozos perforados y un gasoducto.

Según explica la empresa pública en su página web, Ieasa posee 100% de las concesiones otorgadas por el Poder Ejecutivo de Neuquén para la explotación convencional (por 25 años, hasta el 2039, con opción de extenderla 10 años más), no convencional (por 35 años, hasta el 2053) y transporte de gas natural del Lote Aguada del Chañar (por 35 años, hasta el 2053). El Lote Aguada del Chañar contiene dos yacimientos: Loma Colorada (Gas) y Bosque Chañar (Petróleo). “Se ha documentado la existencia de hidrocarburos en cuatro formaciones, tres de las cuales contienen recursos convencionales (Lotena, Sierras Blancas y Vaca Muerta naturalmente fisurado), mientras la cuarta (Punta Rosada) es de características tight (no convencional). A la fecha se perforaron nueve pozos”.

El gobierno contrató a la consultoría Gaffney, Cline & Associates “para que realice una evaluación de los recursos convencionales y no convencionales existentes en el lote” para llevar al data room previsto para el 15 de marzo. Según el diario de Neuquén, los interesados deberán superar una oferta base de 10 millones de dólares y el adjudicatario deberá invertir otros 10 millones para el plan piloto que vence en el 2020, un lapso corto teniendo en cuenta que la adjudicación está prevista para el 14 de junio.

En vías de recuperación

La producción de petróleo mejoró 2.1% en el 2018, gracias al aporte de Vaca Muerta. Sin embargo, los niveles de extracción todavía son menores que en el 2015, cuando asumió el actual gobierno, y siguen en la misma línea que en 1991, hace 27 años.

El Instituto Argentino de la Energía General Mosconi, que conduce el exsecretario de Energía Jorge Lapeña, publicó un informe con las tendencias de los últimos 10 años.

“La producción de petróleo del 2018 fue menor que la del 2015 y del 2016 y sólo supera por muy poco a la del 2017, que fue bajísima. En Argentina todas las cuencas petroleras convencionales están en declinación productiva y los pozos de exploración petrolera, que son los que permiten descubrir nuevos yacimientos, son hoy mucho menos que en el pasado”, dijo Lapeña, que acompañó entre 1983 y 1988 la presidencia del radical Raúl Alfonsín.

Después del recorte a los subsidios para el gas de Vaca Muerta que decidió el gobierno, la actividad está virando hacia la extracción de petróleo no convencional. Según datos de la compañía de servicios NCS Multistage, la cantidad de etapas de fractura en tight cayó a un mínimo en tres años.