El Gobierno argentino envió al Congreso el proyecto para modificar el Impuesto a las Ganancias que pagan las empresas, el cual prevé una rebaja en la carga tributaria para el 90% de las compañías, principalmente las consideradas pequeñas y medianas.

La iniciativa en su redacción original sufrió algunos cambios a partir de las quejas de diversos sectores del comercio y la producción. Si el Parlamento finalmente sanciona la normativa, 9 de cada 10 empresas comenzarán a pagar una cuota reducida el 25% por Ganancias. Sólo el 10% de las empresas que tienen Ganancias pasará a pagar el 35%, una medida que afectará a las compañías más grandes y que tienen mayor facturación.

De acuerdo con el nuevo esquema, las empresas pagarán un 25% para un primer tramo de beneficios de hasta $5 millones de pesos (54,151 dólares) anuales, un 30% para un tramo intermedio de $5 millones a $20 millones de pesos (217,000 dólares) anuales, y para los beneficios superiores a ese umbral se aumentará al 35 por ciento. Por otra parte, se mantendría la alícuota del 7% para dividendos distribuidos en todos los casos.

"Este esquema permite reducir el impuesto que pagarán las empresas de menores beneficios y mantenerlo para las de un tramo intermedio (que quedan en 30 %), solo se aumenta para empresas con beneficios más grandes", indicó el Gobierno.

En el mensaje que precede al proyecto, el Ejecutivo explicó: "Resulta oportuno introducir modificaciones permanentes a la tasa de sociedades en el Impuesto a las Ganancias, pero con un nuevo esquema innovador en la historia del sistema tributario argentino que establezca un tratamiento diferencial en beneficio de las sociedades de menor tamaño o que, por alguna circunstancia obtenga bajas rentas en un determinado período fiscal".