Con una inversión de al menos 400 millones de dólares debutará de GeoGlobal Energy (GGE) en Chile. El monto es para dar vida a la primera planta de generación eléctrica en base a geotermia en su proyecto central Geotérmica Curacautín, ubicada en el volcán Tolhuaca, entre las Regiones del Bío Bío y de la Araucanía.

Pero este es sólo el comienzo para la compañía, que hace unos días invitó al ministro de Energía a conocer el avance el proyecto.

Según Rüdiger Trenkle, gerente general de GGE en Chile, la firma tiene dos proyectos activos en el país, Curacautín y Puchuldiza, en la I Región, donde poseen unas 6,000 hectáreas en una concesión obtenida en el 2009. La compañía estima que sería de semejante calidad al recurso de Tolhuaca. Este segundo desarrollo está en fase de exploración y se están realizando perforaciones geotérmicas.

Hasta ahora el mayor avance lo tiene la futura central de Curacautín, el único proyecto activo en Chile en este minuto, aseguró la compañía. Hasta hoy GGE asegura haber gastado más de 50 millones de dólares en la exploración.

El proyecto en Curacautín está en proceso de pruebas de flujo y producción, para determinar la calidad del fluido geotérmico que sustentará el funcionamiento continuo de la central. Luego se perforarán los demás pozos de producción e inyección. La firma espera iniciar la construcción de la planta en el verano de 2013 ó 2014, y dos años y medio después comenzar a operar. Tendría unos 70 MW de potencia instalada y, gracias al factor de planta que posee la geotermia, permitiría aportar anualmente unos 550 GWh de energía limpia al SIC.

GGE también posee otras dos concesiones de exploración en las cercanías de Curacautín, y estarían en conversaciones para sumar un socio. También están a la espera de varias concesiones en trámite.

GGE busca desarrollar nuevos proyectos cada dos años, entre uno y otro. Es decir, cuando Curacautín esté operando, en el 2016, el segundo proyecto debería estar listo para entrar operar a más tardar en el 2018 y así sucesivamente.

La inversión en estos otros proyectos, según la firma, está sujeto a los avances técnicos y dependen del estanque que poseen para sustentar cada planta, lo que se está estudiando para cada caso.

La meta de la compañía es incrementar su presencia con la explotación comercial de unos 400 MW de potencia instalada en la próxima década.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica