Luego de la mala experiencia que tuvo en la Ronda 1.3, donde obtuvo cuatro bloques petroleros por parte de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) pero, por problemas financieros y de garantías, los tuvo que pasar al segundo lugar en la licitación, Geo Estratos está de regreso y ahora busca financiamiento internacional para pasar de ser una empresa de servicios a una petrolera, señaló el director de la empresa, Vicente González Dávila. En entrevista con El Economista, el directivo explicó que los problemas enfrentados en los campos ganados en la Ronda 1.3 Pontón, Tecolutla, La Laja y Paso de Oro no tuvieron que ver con su experiencia como empresa petrolera, sino con los desacuerdos con sus socios.

Lo que van a hacer ahora es participar en la Ronda Dos por bloques que están en tierra en la zona norte del país (que es donde más experiencia tienen) y revisar las opciones que hay en el sur, pero con el apoyo de fondos financieros que los respalden.

Ahora mismo estamos en pláticas con fondos de inversión de Noruega, las pláticas han sido buenas y están a la espera de lograr un acuerdo , señala.

Geo Estratos no sólo se está metiendo a la producción y exploración, también va a trabajar en la investigación y para ello ya está en pláticas avanzadas con el Instituto Francés del Petróleo y Energías Nuevas (IFPEN, ubicado en Lyon, Francia), el SINTEF (el mayor Laboratorio de Investigación en Noruega) y la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología de Trondheim (NTNU).

González Dávila señaló que el Centro de Investigación de Crudo Extrapesado y Recuperación Mejorada que construyeron en Mérida con un costo de 100 millones de pesos contó con la participación de la Secretaría de Energía, la UNAM y el Conacyt.

Es el único centro de investigación en el mundo pensado para la calidad del petróleo mexicano, ahí se hace investigación y desarrollo de nuevas tecnologías para la explotación de yacimientos de crudo pesado. Lo que queremos es poder establecer sociedades; ofrecemos es una experiencia de 20 años en asesoría, análisis y ejecución de obras petroleras .

Incluso, aunque podrán ser competencia pronto, en el centro de investigación se desarrollan estrategias conjuntas con Pemex para impactar en sus procesos de producción.

Actualmente se encuentra en la fase de pruebas del campo Ayatsil, donde construyen un circuito de pruebas para recrear las condiciones en los pozos, así como en los ductos.

Ahí lo que hace Geo Estratos es mejorar los campos maduros, reducir sus costos de explotación y bajar las consecuencias ambientales. Esa parte de servicios a Pemex se mantendrá, pero también van a buscar incrementar su presencia como una empresa petrolera. Según la compañía, hoy en día los campos maduros representan 32% de las reservas probadas y probables de México y al menos 73% son susceptibles de mejorar su desempeño.

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