Las importaciones mexicanas de diésel (gasóleo) crecieron más del triple en los últimos seis años en términos de volumen y se multiplicaron por ocho en valor, de acuerdo con datos del Banco de México.

Con ello, escalaron a 7,976 millones de litros y 6,481 millones de dólares en el 2011, agudizando la dependencia exterior de este producto.

Por su valor, las compras externas de diésel crecieron 482% frente al 2010 y pasaron así de la posición 32 a la tercera entre los productos que más importa México del mundo.

Las mayores importaciones se deben a que la producción de diésel se mantuvo prácticamente igual, mientras la demanda creció, además de que el sistema nacional de refinación tuvo paros no programados en los últimos dos años, tanto por desastres naturales como por falta de mantenimiento , dijo Arturo Carranza, analista de Solana Consultores.

CRECE DEPENDENCIA

El desbalance entre la producción y el consumo nacional del diésel tiene un contexto similar al de la gasolina, que es el producto que más compran los mexicanos del extranjero, con una de las tasas de crecimiento de las importaciones más altas a nivel mundial.

Las importaciones mexicanas de gasolina sumaron 18,021 millones de dólares en el 2011, un alza de 50.3% a tasa anual, al tiempo que hay poco avance en la construcción de la nueva refinería de Tula, Hidalgo, anunciada en el 2009.

Del petróleo crudo se obtiene una amplia gama de productos petroquímicos, como gasolina, diésel, gas licuado, turbosina, asfaltos, coque y combustóleo.

Las refinerías son un negocio rentable y México requiere más, sin lugar a dudas , dijo Felipe Ocampo, perito en petróleo y petroquímica del Colegio Nacional de Ingenieros Químicos y de Químicos.

Cuando se obtiene de la destilación del petróleo se denomina petrodiésel y si se genera a partir de aceites vegetales, biodiésel. Se usa normalmente en los motores diésel, en calefacciones y como combustible en hogares abiertos.

Las importaciones de diésel de México provienen esencialmente de Estados Unidos (96.7%) y el resto, de Japón, Canadá y Venezuela.

México comenzó a importar diésel desde el sexenio de Miguel de la Madrid y la tendencia creció hasta llegar a 940 millones de dólares en el 2005, para luego romper un máximo histórico en el 2011, con 6,481 millones de dólares.

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