El Presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin), Manuel Herrera Vega, expresó la preocupación del sector industrial nacional ante el anuncio de los aumentos en los precios de las gasolinas a partir de los primeros días del 2017, y dijo que a pesar de ser necesarios y previsibles como parte de la liberación de precios para la consolidación de la Reforma Energética, son noticias que vienen a generar más presión a los costos que enfrentan los productores de todos los sectores productivos del país.

Los industriales del país reciben con inquietud esta noticia, pues estamos concluyendo un año 2016 de nulo crecimiento en el conjunto de la industria mexicana, prevemos un panorama complicado para el 2017 y estas noticias vienen a reafirmar que será un año difícil para la industria mexicana , indicó el presidente de la Concamin.

El líder de los industriales del país sostuvo que es preciso generar condiciones para que nuevas inversiones se desarrollen, las que están asentadas en el país tengan certidumbre y se cumpla esa otra parte esperada de toda reforma, que es la de incentivar el fortalecimiento de las empresas mexicanas, la generación de empleos y el dinamismo de nuestras empresas en beneficio de la economía y los hogares mexicanos.

El presidente de la Concamin resaltó la gran importancia de continuar impulsando la competitividad y la productividad en México, ya que estos factores permitirán atraer las inversiones necesarias; en ese sentido, la seguridad jurídica y el estado de derecho son fundamentales.

Por su parte, empresarios poblanos previeron pérdidas de empleos y del poder adquisitivo, aumento del comercio informal y disminución de la competitividad, como resultado del incremento de 20% al precio de las gasolinas.

Carlos Montiel Solana, presidente del Consejo Coordinador Empresarial Puebla, que representa a 25 cámaras, sostuvo que esa alza de los combustibles será un detonante para encarecer los costos de bienes y servicios.

Manifestó que, a nivel local, las autoridades deben planear con urgencia la implementación de incentivos y estrategias a favor de las empresas para mantener el ritmo de generación de empleos.

Estableció que existe una falta de coordinación y planeación para identificar las necesidades específicas de cada región, ya que no se consideró el crecimiento de las zonas para fijar los precios de los combustibles.

En otro frente, el dirigente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción delegación Puebla, con 350 socios, Alberto Ramírez y Ramírez, dijo que el gasolinazo propiciará un aumento de 10% en el costo de las obras.

Mencionó que se espera un alza de hasta 40% en el cemento y de 20% en el acero, lo cual impactará a los proyectos que se hayan planeado para este 2017.

No será un aumento por inflación sino por un ajuste de precios; el incremento a la gasolina nos va a obligar a que todo lo que tiene que ver con ese insumo se modifique , abundó.Comentó que el ajuste de precios será de tal magnitud que se deben adaptar metas, mientras que en el caso de obras públicas tendrán que esperar a las licitaciones de los proyectos para determinar presupuestos.

Admitió que el alza excesiva de los combustibles traerá un efecto en cadena, lo cual perjudicará en primaria instancia a las pequeñas y medianas constructoras que tienen capacidad financiera limitada y han encontrado en el sector inmobiliario su mercado, pues en el rubro público están marginadas. (Con información de Miguel Hernández)