El consorcio Infraestructura Marina del Golfo (IMG), conformado por TC Enegy (antes TransCanadá) y la mexicana IEnova arrancó este martes la operación comercial del gasoducto marino Sur de Texas-Tuxpan, con una capacidad de transporte de 2,600 millones de pies cúbicos de gas natural diarios.

Éste es el primero de los siete tramos de gasoductos que inicia operaciones luego de las negociaciones del gobierno federal en las que se evitó llegar a procesos de arbitraje internacional entre las contratistas y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

En este gasoducto se transportarán inicialmente 1,040 millones de pies cúbicos, volumen equivalente a 40% de las necesidades del Golfo y el Centro del país, además de que tiene posibilidades de ampliarse mediante conexiones a la Península de Yucatán.

El ducto Sur de Texas abastecerá de combustible para alimentar a varias plantas de generación eléctrica de la CFE ubicadas en Altamira, Tuxpan y en la región central de México a través de sus interconexiones con los gasoductos de Tuxpan y Tamazunchale de TC Energía y con el Sistema de Transporte y Almacenamiento Nacional Integrado de Gas Natural (Sistrangas), el sistema nacional operado por el Centro Nacional de Control de Gas Natural (Cenagas).

En la renegociación del contrato de este gasoducto se estableció una tarifa de transporte fija o “plana” en lugar de una incremental como la pactada anteriormente para la inversión en el gasoducto. Esto conlleva un ahorro de 2,000 millones de dólares a lo largo de la vida del contrato y resulta de la mitad de lo que costaría el transporte vía terrestre. Según IEnova, la vigencia del contrato se amplió de 25 a 35 años.

TC Energía y IEnova reconocieron la participación directa del presidente Andrés Manuel López Obrador para lograr las negociaciones de los contratos que concluyeron con los acuerdos comerciales que respaldan este proyecto de infraestructura.

“Tras haber alcanzado el acuerdo con la CFE y con el Gobierno de México, este importante proyecto de infraestructura energética provee un vínculo fundamental entre el abundante abasto de gas natural de bajo costo y los mercados crecientes en México para las décadas por venir”, dijo Robert Jones, presidente de TC Energía en México.

El proyecto representa aproximadamente 2,600 millones de dólares de inversión en infraestructura e involucró la creación de más de 3,000 empleos durante su fase de construcción. El ducto de 42 pulgadas de diámetro, corre mar adentro desde la frontera con los Estados Unidos cerca de Brownsville, Texas, a Altamira en Tamaulipas, desde donde continúa hacia Tuxpan en el estado de Veracruz. El ducto Sur de Texas-Tuxpan también fue la mayor fuente individual de inversión extranjera directa hacia México en 2017.

“Este importante proyecto garantizará el abasto confiable y seguro de un combustible económico, eficiente y amigable con el medio ambiente para promover el desarrollo económico, la creación de empleos y el bienestar de los mexicanos, dijo Tania Ortiz, directora general de IEnova.

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