Tanto el uso del gas natural vehicular, como el del gas licuado de petróleo (LP) para autos en México sufre un rezago que los industriales pretenden combatir gracias a las oportunidades que ofrece la reforma energética como la libre importación de combustibles, la liberación de las áreas de distribución y los estándares de calidad que ahora se exigen y permitirán un incremento en estos rubros, afirmaron empresarios de ambos sectores.

En México, sólo 10% de la demanda de gas LP se dirige al uso automotriz, lo que implica que se consumen 870 toneladas anuales de este combustible entre los 300,000 vehículos hoy en día equipados para este uso, detalló Octavio Pérez Salazar, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas LP y Empresas Conexas (Amexgas).

La libre importación de este combustible a partir del 1 de enero, que obligará a los importadores a incrementar la calidad del gas a una mezcla de 90% propano y 10% butano, permitirá que el consumo de gas LP vehicular se incremente hasta llegar a 1 millón de automóviles en los próximos cinco años, el triple de los usuarios hoy.

Hay un nicho de oportunidad para nosotros que sí nos tiene particularmente interesados, es el uso automotriz del gas LP. Históricamente, los últimos años, hemos tratado de que despegue, pero no hemos podido por la calidad del gas LP y el secreto está en que ahora con la liberación de importaciones podemos traer las mezclas precisas que necesitamos , dijo.

En el país existen cerca de 2,600 estaciones de carburación en donde se podría despachar este combustible para autos, precisó.

Gas natural vehicular

En lo que respecta del uso vehicular del gas natural, el país también tiene un notable rezago en relación con otros países incluso de América Latina, dijo René Sánchez Medina, director de Mercado Industrial y Soluciones Energéticas de Gas Natural Fenosa (GNF) México.

Por tanto, la apuesta de la firma española, explicó a El Economista, será incrementar siete veces el tamaño del mercado entre el 2016 y el 2020, lo que implicará una inversión de 300 millones de pesos en el desarrollo de infraestructura y desarrollo de franquicias distribuidoras del combustible en el país.

En la actualidad, circulan en México con poco más de 5,000 vehículos a gas natural, mientras que en países como Brasil, Argentina y Colombia, hay cerca de 2.5 millones de vehículos y en Irán o China, hasta 4 millones de vehículos. A la vez, México cuenta con 14 estaciones de carga, mientras que estos países tienen hasta 2,000 instalaciones equipadas para estos fines.

El gas natural vehicular, detalló, lanza 90% menos emisiones de partículas contaminantes como cenizas y gases al ambiente que la gasolina, además de que por cada litro equivalente de gas, un vehículo ahorra 50% en comparación con el precio de la gasolina Magna.

En cuanto a los costos, el representante de GNF detalló que la conversión de un auto de cuatro cilindros cuesta 35,000 pesos y la inversión se recupera en aproximadamente 18 meses.

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