Gas Natural Fenosa cuenta con la infraestructura suficiente para duplicar su comercialización en la ciudad de México, que actualmente asciende a un máximo de 100,000 metros cúbicos por hora, pero sigue enfrentando el "temor y desconocimiento de la ciudadanía", afirmaron directivos de la empresa durante una visita a su Centro de Control y Distribución en Monterrey.

Actualmente, explicó el Gerente de Explotación de la empresa, Carlos Ramírez, la ciudad de México cuenta con una red circular que cubre toda la periferia del área a la cual se le suministra a través de un solo punto ubicado en la zona norte; en tanto, Monterrey tiene seis conexiones con el Sistema Nacional de Gasoductos de Pemex y León recibe el gas a través de dos puntos de entrega cuando su máxima capacidad de movilización es de 5,000 metros cúbicos por hora.

"La gente se enfrenta al miedo, a lo desconocido, no tiene idea de las ventajas que tiene el gas natural y prefieren quedarse con lo cómodo", afirmó.

El principal temor de las personas, detalló, es la campaña de desprestigio que se ha realizado en torno a este hidrocarburo en la cual se afirma que no tiene olor, cuando uno de los procesos principales es agregarle una sustancia llamada mercaptano para que se identifiquen fugas.

En términos de seguridad, el gas natural tiene una densidad de 0.6 en relación con el aire, mientras que el gas LP tiene una densidad del doble (de 2.0) del aire, por lo que una fuga de gas natural se disipará de forma mucho más rápida, aseguró.

ROBO DE COMBUSTIBLE

A pesar de que cuenta con menos suministro, detalló Ramírez, la Ciudad de México es, junto con Monterrey, el área que más se ha visto afectada por el crimen organizado para el robo del hidrocarburo que también afecta a los 17,000 kilómetros de ductos de la empresa de capital español.

"Es un problema real, no podemos negarlo y trabajamos en eso, nuestro sistema de seguridad monitorea variaciones y trabajamos en ellas, pero cada situación es diferente y tiene una solución distinta", aseguró el directivo.

Para combatir este problema y monitorear la seguridad de su red, Gas Natural Fenosa invirtió más de un millón de dólares en un sistema de monitoreo SCADA similar al que usa Pemex que con reportes programados cada 24 horas y alarmas de monitoreo en tiempo real, permite a la empresa vigilar sus procesos.

Además de las sustracciones de gas no cuantificadas o "usos no autorizados" determinados por la compañía, se pueden cuantificar más de 1,800 variables como presión, flujo, temperatura o hasta calidad del gas en 753 unidades remotas de control, de las cuales 245 se localizan en la ciudad de México, 223 en la ciudad de México y el resto en las zonas del Bajío, Toluca y Saltillo, donde más ha afectado la violencia a las operaciones de la firma, según explicaron.

kgarcia@eleconomista.com.mx