General Motors no planea cambiar el lugar donde produce sus vehículos pequeños debido a las críticas del presidente electo Donald Trump, señaló el domingo su directora general.

Durante un evento en el auto show de Detroit el domingo, Mary Barra señaló que las decisiones de capital en la industria automotriz se toman con entre dos y cuatro años de anticipación.

En el 2013 y el 2014, GM anunció una inversión para el periodo 2014-2018 de 5,000 millones de dólares para mejorar y expandir sus complejos ubicados en San Luis Potosí, Estado de México, Coahuila y Guanajuato.

La semana pasada, Trump amenazó vía Twitter con imponer un impuesto a General Motors por importar el compacto Chevrolet Cruz de Estados Unidos a México.

Resulta que General Motors sólo importa una pequeña cantidad del modelo Cruze hatchback desde México y fabrica todos los Cruze sedán en una planta de Lordstown, Ohio, cerca de Cleveland.

Cuestionada sobre si le preocupaba una posible tarifa, Barra dijo que era muy pronto para especular al respecto. Afirmó que la estrategia de General Motors tiene más en común con los objetivos de Trump en comercio y empleo de lo que difiere en las posturas del mandatario electo.

Estoy muy ansiosa por ser parte de una solución que le permita al país fortalecerse de la mano de los comercios, junto con nuestra capacidad de manufactura , dijo en un evento en el marco de la presentación de la nueva camioneta GMC Terrain.

La producción de la Terrain se trasladará a México desde una planta en Ingersoll, Canadá, para los modelos más recientes. La fábrica de Ingersoll retendrá la producción del Equinox, la camioneta deportiva de mayores ventas de GM.

Barra es parte de un grupo de directores generales que asesorará a Trump en temas económicos.