A partir de este lunes, los complejos de manufactura de General Motors en México retoman sus actividades normales en todos los turnos, luego de haber frenado parcialmente la producción por casi un mes en Coahuila y Guanajuato, a causa del paro que realizó el sindicato y la gigante de Detroit en Estados Unidos.

General Motors Company (GM) informó el fin de semana que alcanzó acuerdos con el Sindicato United Auto Workers, de beneficios salariales, con el incremento de 3% anual por cuatro años al que llamaron de “clase mundial”, así como el compromiso de la compañía para realizar mayores inversiones en Estados Unidos. Esto, luego de una huelga que duró 40 días.

“Hemos entregado un contrato que reconoce a nuestros empleados por las contribuciones importantes que han hecho para alcanzar el éxito de nuestra compañía, con un salario fuerte, un paquete de beneficios e inversión adicional para crecer puestos de trabajo en las operaciones de Estados Unidos”, mencionó Mary Barra, presidenta y CEO de General Motors.

Se descartó subir el pago de cobertura de atención médica, preservando el costo actual de 3% para los empleados. También se estableció un bono de 11,000 dólares por firma de contrato para empleados regulares y uno de 4,500 dólares para empleados temporales; otro punto fue la mejora en el reparto de utilidades de los empleados, entre otras acciones.

También, GM pactó inversiones planeadas por 7,700 millones de dólares en Estados Unidos para incorporar una nueva pickup eléctrica que pueda ser asignada a la planta de ensamble Detroit-Hamtramck, asegurando el futuro de esta planta, pues se estimaba cerrar a partir de enero próximo.

Además de 4,000 millones de dólares para programas de vehículos adicionales y mejoras de instalaciones existentes en plantas estadounidenses.

Normalización en México

Ante dichos resultados, la filial mexicana de GM informó que la planta en Silao, Guanajuato, reinicia operaciones este lunes y la manufactura de Ramos Arizpe, Coahuila, ya lo hizo de manera paulatina desde el sábado pasado.

“Durante la última semana de octubre, todos los complejos de manufactura de General Motors en México estarán operando de manera normal y la totalidad de los empleados retomará los turnos de trabajo”, refirió la empresa.

A mediados de este mes, se frenó la producción de la camioneta Blazer de Chevrolet, debido a la falta de un componente por la huelga en las fábricas de la empresa en Estados Unidos.

Sin embargo, la automotriz informó que a pesar de que la planta en Coahuila dejaría de ensamblar ese modelo, el personal fue ubicado para producir la SUV Equinox, por lo que no hubo necesidad de hacer un paro técnico.

Producción estable: IHS

Guido Vildozo, socio-director de vehículos ligeros en IHS Markit, comentó que la producción de GM en México será “relativamente estable”, a pesar de los cierres parciales de Silao y Ramos Arizpe, ya que cuenta con un ensamble de vehículos íconos de la Gigante de Detroit, que mantienen su demanda.

El sábado pasado el Complejo Ramos Arizpe, en la Planta Motores reinició labores; mientras que la de Transmisiones retomará actividades este lunes, al igual que la producción de Chevrolet Blazer en la planta de ensamble.

En el complejo de Silao, todas las plantas regresarán a laborar el lunes y se reincorporarán los más de 6,500 trabajadores de la planta guanajuatense.

Las actividades de GM en la planta de Toluca, Estado de México, no resultaron afectadas. El anuncio es una buena noticia para la producción de vehículos en su planta mexiquense, pues se fortalece la competitividad y la confianza de los inversionistas en la entidad gobernada por Alfredo del Mazo, dijeron fuentes cercanas al sector.

Las labores del complejo de la marca en San Luis Potosí tampoco se detuvieron durante la huelga estadounidense.

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