Los países del Grupo de los 20 (G20) registraron un volumen de intercambios comerciales bajo nuevas medidas de restricción a la importación por 481,000 millones de dólares en el periodo de mayo a octubre de este año, seis veces más que en el periodo anterior (octubre 2017-mayo 2018), cuando la cifra fue de 74,000 millones de dólares.

De acuerdo con el vigésimo informe de vigilancia de la Organización Mundial de Comercio (OMC) sobre las medidas comerciales del G20, el monto es el más elevado desde que esta medida fue calculada por primera vez en el 2012.

Cabe recordar que las medidas de restricción incluyen incrementos de aranceles, procedimientos de aduana más limitativos e impuestos y tasas a la importación. Las economías integrantes impusieron 40 nuevas barreras comerciales entre mediados de mayo y mediados de octubre.

“Los resultados del informe deberían ser motivo de gran preocupación para los gobiernos del G20 y para toda la comunidad internacional”, dijo el director general de la OMC, Roberto Azevedo en el reporte.

“Una mayor escalada sigue siendo una amenaza real. Si seguimos en el curso actual, los riesgos económicos se incrementarán, con potenciales efectos sobre el crecimiento, el empleo y los precios al consumidor en todo el mundo”, agregó.

La OMC ha estado haciendo todo lo posible para retrotraer la situación, según Azevedo, pero las soluciones requieren voluntad política y liderazgo del G20, cuyos líderes se reunirán en Argentina la semana próxima.

La cantidad mensual de restricciones comerciales promedió las ocho durante el periodo cubierto por el informe, superando las seis por mes del reporte anterior, que abarcó entre mediados de octubre del 2017 y mediados de mayo del 2018, indicó el comunicado de la OMC.

“La proliferación de medidas restrictivas del comercio y la incertidumbre generada por este tipo de medidas podría poner en riesgo la recuperación económica. Una mayor escalada conllevaría riesgos potencialmente grandes para el comercio mundial, con efectos en cadena para el crecimiento económico, el empleo y los precios al consumidor en todo el mundo”, agregó la entidad.

Sin citarlo expresamente, el informe hace alusión al impacto de la guerra comercial decretada por el presidente estadounidense, Donald Trump, con respecto a China especialmente, pero también a otros muchos países, al aumentar los impuestos aduaneros sobre las importaciones de acero y aluminio.

El miércoles la OMC aceptó resolver la disputa comercial que enfrenta a Estados Unidos contra la Unión Europea y otros seis países, entre ellos China, que denunciaron estas tarifas aduaneras. La organización se comprometió también a pronunciarse sobre la legalidad de distintas medidas de represalia puestas en marcha por la Unión Europea, Canadá, China y México contra los productos estadounidenses.“La OMC hace todo lo que está en sus manos para aliviar la tensión, pero no se puede encontrar soluciones sin una voluntad política real y el liderazgo del G20”, advirtió.

Riesgo de escalada arancelaria

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró que su país aplicará nuevos aranceles a las exportaciones chinas si ambas naciones no alcanzan un acuerdo.

“Tengo otros aranceles por valor de 250,000 millones de dólares para imponer si no llegamos a un acuerdo y, créanme, los impondré”, declaró Trump.

Sin embargo, el mandatario indicó que ambos países “van muy bien” y que las autoridades chinas quieren “muy fuertemente” llegar a un acuerdo con Washington. (Con información de Reuters y AFP)