PSA Peugeot Citroen reveló un acuerdo de refinanciación para su debilitada división de préstamos automotores, en medio de un deterioro de la posición financiera de la golpeada automotriz francesa que llevó sus acciones a mínimos históricos.

El segundo mayor fabricante de autos de Europa dijo que estaba cerca de concretar un acuerdo con los bancos acreedores y el Gobierno francés por 11,500 millones de euros (14,900 millones de dólares) de refinanciación para su unidad de préstamos Banque PSA Finance y que había obtenido las garantías estatales de 7,000 millones de euros para préstamos futuros.

A cambio, Peugeot acordó designar representantes del Gobierno y de los sindicatos en el directorio, suspenderel pagos de dividendos y descartar las opciones sobre acciones para sus principales ejecutivos.

"Banque PSA tiene ahora el respaldo del Gobierno", dijo desde Londres el analista de Credit Suisse David Arnold. "Se está volviendo cada vez más obvio que vender activos no va apoyar el flujo de caja", agregó.

Las acciones de Peugeot caían un 4.34% a 5.57 euros a las 1152 GMT del miércoles, tras haber mostrado b ajas de hasta un 6.5% para alcanzar sus menores niveles desde 1986. Los títulos perdieron un 48% de su valor este año, lo que contrasta con el 20% de ganancia que tuvo un índice referencial del sector.

El mercado automotriz europeo se ha derrumbado por el alto desempleo y las medidas de austeridad gubernamental. El rescate de Peugeot coincide con la noticia de que Ford Motor Co cerrará una fábrica en Bélgica que cuenta con 4,300 trabajadores, mientras busca controlar las pérdidas en la región.

Peugeot está recortando más de 10,000 empleos y una planta doméstica para contener las pérdidas que se acercan a 200 millones de euros mensuales, mientras desarrolla nuevos autos con su nuevo socio General Motors para generar más ahorros en un período de cinco años.

Sin embargo, sus esfuerzos de reestructuración han demostrado ser demasiado pequeños y tardíos para contrarrestar los efectos de la brutal caída del mercado de autos en Europa.

Al reportar el miércoles una disminución de un 3.9% en sus ventas durante el tercer trimestre, Peugeot advirtió que la deuda neta podía incrementarse de 2,400 millones a 3,000 millones de euros desde el 30 de junio hasta fin de año debido a que la venta de activos no logra mantener el ritmo de las pérdidas.

"El entorno competitivo se está haciendo más difícil, con mayor presión sobre los precios y un deterioro continuo en los mercados del sur de Europa", dijo la compañía.

Las ventas cayeron a 12,930 millones de euros en los tres meses que concluyeron el 30 de septiembre desde 13,450 millones de euros un año atrás, dijo Peugeot. Los ingresos de la división central de fabricación de automóviles cayeron un 8.5% a 8,520 millones de euros.

Peugeot redujo su previsión anual europea para pronosticar una caída en el mercado del 9%, peor que el pronóstico de contracción de un 8% ofrecido el mes pasado.

RDS