El Gobierno francés dijo que PSA Peugeot Citroen no ha solicitado al Estado que tome una participación en la empresa y aseguró que ese tema no está en agenda, poniendo paños fríos a las especulaciones sobre una posible inyección de capital para ayudar a la atribulada automotriz.

El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, hizo la precisión el viernes, un día después de que PSA Peugeot anunció una amortización en el valor de sus plantas y otros activos automotrices por 4,100 millones de euros (5,500 millones de dólares). La empresa atraviesa un complejo escenario de ventas por el deterioro del mercado europeo.

Aunque la amortización se realizará como un ajuste contable que no afecta la posición de liquidez y solvencia del grupo, reflejó el deterioro del panorama del mercado europeo y motivó especulaciones sobre la posible intervención del Estado.

El ministro del presupuesto, Jerome Cahuzac, había dicho previamente el viernes que Francia podría considerar inversiones en Peugeot. La noticia hizo dispararse las acciones de la empresa.

Consultado sobre si Francia podría invertir en Peugeot para apuntalar a la automotriz, el ministro del Presupuesto, Jerome Cahuzac, dijo a BFM Television: "Es posible (...) esta compañía no debe y no puede desaparecer y debemos hacer lo que sea para que sobreviva".

A las 1233 GMT, las acciones de PSA Peugeot subían un 0.9% a 5.92 euros, recortando las fuertes ganancias que anotaron previamente en la sesión.

La automotriz es una de las empresas más golpeadas por la prolongada caída de ventas de Europa. Peugeot está en proceso de recortar 8,000 puestos de trabajo mientras cierra una fábrica para contener unas pérdidas que se aproximan a los 200 millones de euros por mes.

La compañía prometió recuperar el equilibrio financiero a fines del 2014.

RDS