Francia dejó en claro que no brindará ayuda a PSA Peugeot Citroen a menos que el fabricante de automóviles haga concesiones que puedan incluir la suspensión de dividendos.

El ministro de Industria francés, Arnaud Montebourg, no fue específico en una entrevista con radio Europe 1, pero sí se mostró inflexible respecto a que debería haber retribuciones a cambio de que Peugeot recibiera apoyo.

Nuestra estrategia es que la ayuda pública, que es parte de lo que está necesitando nuestro sector automotriz, no será garantizada sin concesiones", aseguró.

Montebourg está preparando un plan de apoyo para el sector automotriz que incluye a Peugeot.

La persistente desaceleración de la economía europea ha golpeado la demanda de vehículos en toda la región, poniendo en dificultades a los fabricantes. Una encuesta de concesionarios franceses mostró el martes que los pedidos de autos cayeron un 16% en junio, luego de un descenso del 10% en mayo.

Sin dar detalles sobre las concesiones que se esperan de Peugeot, Montebourg sugirió que las empresas que piden ayuda no deberían pagar dividendos.

El Gobierno galo ha instado a miembros de la familia Peugeot, que controlan la compañía con un 25.2% del paquete accionario y un 37.9% en los derechos de votación, a explicar por qué los pagos de dividendos habían continuado en medio de una profunda crisis en el segundo fabricante de automóviles más importante de Europa.

La familia tiene "varias cosas que explicarnos", declaró Montebourg a legisladores el martes.

Peugeot dijo la semana pasada que planeaba recortar 8.000 puestos de trabajo en Francia y que cerraría la planta de ensamblaje en Aulnay, cerca de París, en el 2014 para contrarrestar las crecientes pérdidas en el centro del segmento manufacturero, que está consumiendo 200 millones de euros en efectivo por mes.

El presidente de Francia, Francois Hollande, cuyo Gobierno socialista obtuvo poder en mayo con la promesa de revertir un descenso de la industria que ha causado la pérdida de 750,000 puestos de trabajo en la última década, pidió a la empresa que renegociara su plan de despidos.

Emmanuel Sartorius, contratado por el Gobierno galo para examinar los recortes de Peugeot, se reunirá con el presidente de la empresa, Thierry Peugeot el viernes, informó la firma.

Las acciones de Peugeot, que han registrado sus peores bajas en un cuarto de siglo desde los anuncios de recortes en medio de temores por la posibilidad de que el Gobierno obstaculice la reestructuración, subían un 3.1% el miércoles.

La reunión del viernes entre Thierry Peugeot y Sartorius se llevará a cabo en sus oficinas en París, indicó la compañía. Sartorius entregaría su reporte a los ministros a fines de este mes.

El plan de apoyo a la industria automotriz, que será revelado el 25 de julio, podría incluir ayuda a la producción de vehículos ecológicos pero no incentivos para un nuevo recambio de vehículos.

Un programa para renovar los coches en circulación llamado "dinero por cacharros" lanzado en el 2008 por el ex presidente Nicolas Sarkozy pagó más de 1,000 millones de euros en subsidios de ventas para la compra de nuevos autos, financiado por los contribuyentes.

RDS