La reinauguración de la planta de Ford Motor Company, en Cuautitlán es considerada como el Milagro de Ford .

La planta tuvo un milagro, porque nunca dejas de producir , y en este caso, la empresa sí suspendió labores y mató sus modelos con meses de anterioridad, así fue como perdió su plataforma de producción, aseguran proveedores.

Un auto se lleva casi dos años para salir al mercado, cosa que no ocurrió y que significó ir liquidando poco a poco a los trabajadores para hacer un alto y ahora mostrar el nuevo presente de Ford .

Es relevante que inicie operaciones, justo cuando se está registrando una recuperación, sobre todo en el mercado de exportación, que es a donde va la fabricación del modelo Fiesta 2011, afirmó Rafael Martínez Velázquez, proveedor automotriz de la empresa ART Robotics.

En vez de morir se renovó

Para muchos, la crisis significó algo positivo, porque hubo una reacción tecnológica y se ganó más que plataforma , agregó.

Hace un año, el panorama de la industria automotriz era desalentador. Sin embargo, en Ford había esperanza de que la planta se mantuviera en operaciones, pues el plan de negocios de la empresa involucró una inversión de 3,000 millones de dólares, de los cuales 1,000 millones se destinaron a la renovación de la planta de Cuautitlán.

Las inversiones en estas instalaciones de Ford son parte del plan One Ford que está dando resultados positivos en todo el mundo y confirman nuestra confianza en la calidad y productividad de manufactura en este país, la cual ha sido probada por muchos años y en diferentes complejos; incluidos también la Planta de Ensamble de Ford en Hermosillo y el Complejo Industrial de Motores en Chihua­hua , informó Jim Farley, director ejecutivo para Canadá, México y Sudamérica de Ford Motor Company durante la reapertura.

Cambio de piel

De esta manera, arrancó recientemente la producción en serie del modelo Fiesta, con más de 460 vehículos por mes, lo que hace lucir los estacionamientos de la factoría llenos. Además, se pretende sacar entre 80,000 y 90,000 unidades al término del año, de las cuales 90% serán para exportación.

El arranque de Ford no sólo es de tecnología, va acompañado con cambios profundos en sus relaciones laborales.

El 2009 significó el cierre total de la planta y la conclusión de un Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) que estaba cargado de muchos vicios , aseguró Fernando Obregón, líder sindical de la empresa.

En los años 80, la Ford Cuautitlán llegó a tener 5,000 empleados y conservó sólo a 650, que finalmente fueron liquidados.

Ahora hay una nueva cultura, quedaron fuera las asambleas y se implementó la cultura denominada Operación Network, en la que hay un sistema para colocar a un líder de grupo y dejar atrás a la figura del representante sindical.

El cambio de contrato significó empezar con nuevos salarios y menos prestaciones como vales de despensa o fondo de ahorro, ahora todos empezamos con el nivel uno salarial, porque somos técnicos universales .

pmartinez@eleconomista.com.mx