Cancún, QRoo.- El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) se encuentra en negociaciones con la empresa concesionaria de la carretera que corre de Izamal a Cancún, pues se planea que el Tren Maya ocupe al menos uno de los carriles de esa vía.

Así lo informó Pablo Careaga Córdova, enlace territorial del Tren Maya, quien dijo que aunque se disminuirá la capacidad de esa carretera para la circulación de vehículos esto se verá compensando con el hecho de que una vez que el tren entre en operaciones se espera una disminución de 20% en el aforo vehicular.

Esto además tendrá implicaciones ambientales pues también se dejará de emitir una buena cantidad de las emisiones contaminantes a la atmósfera que actualmente emite la diaria circulación de vehículos automotores en ese tramo.

“Durante los primeros años de operación del tren pensamos que la capacidad restante de la carretera, complementada con el tren será suficiente, aunque hay posibilidades de que a largo plazo la carretera vuelva a ampliarse en funciones del crecimiento poblacional de la zona y del aforo vehicular de este tramo”, explicó.

Careaga Córdova agregó que el Tren Maya tiene distintas características en los 1,523 kilómetros de recorrido, las cuales se pueden caracterizar en tres grandes tramos; en primer lugar está un tramo de 723 kilómetros que ya cuentan con una vía férrea en operación, los cuales abarcan desde Palenque, Chiapas a Izamal, Yucatán, cuya ruta es operada por Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec S. A. de C. V.

Para este tramo ya están en marcha trabajos de rehabilitación y mantenimiento, que consisten en obras de drenaje, limpieza, trabajo de terracería y compactaciones, reforzamientos, es decir, obras inducidas, las cuales serán realizadas en parte por el propio Fonatur y otras serán licitadas.

Los otros dos tramos van desde Escárcega a Cancún, conectando todo el estado de Quintana Roo de sur a norte; así como el tramo Izamal-Cancún, los cuales comparten en común que no tienen antecedente de vía férrea, por lo que toda la infraestructura ferroviaria tendrá que ser construida desde cero, explicó el funcionario.

En ambos casos están en marcha ya los estudios de caracterización del terreno, mecánica de suelos, estudios topográficos y demás insumos técnicos que se incorporarán al proyecto ejecutivo de los dos tramos sin vía para que a más tardar a fines de 2019 se ingresen a evaluación ambiental ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

El funcionario de Fonatur insistió en que el Tren Maya debe entenderse como un proyecto integrado por varias partes, de las cuales la única que está en condiciones de iniciar obra física es la que corresponde al tramo en el que ya existe vía férrea y que por tanto no requiere de permisos de impacto ambiental; el resto del proyecto se someterá a todas las condicionantes y leyes vigentes en materia ambiental y no iniciarán obra física hasta que se haya cumplido con toda la normativa, insistió.