La propuesta que prepara el gobierno federal para absorber a tres organismos autónomos pone en riesgo a 2,635 trabajadores y sus condiciones laborales. Ese es el número de servidores públicos que laboran en el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

La fusión de los organismos autónomos con la administración pública federal supone varios escenarios para los servidores públicos que trabajan en ellos, una buena parte con perfiles altamente especializados. Los salarios y las prestaciones de estos burócratas pueden ser una moneda al aire, subrayan especialistas. De acuerdo con la información proporcionada por estas entidades para el Presupuesto de Egresos de la Federación 2021, en el IFT laborarán este año 1,428 funcionarios; en el INAI, 755; y en la Cofece, 452.

En el mejor panorama, el esquema de transición contemplaría que a los servidores públicos del INAI, el IFT y la Cofece se les respetarán sus sueldos y prestaciones una vez que se realice la absorción, dice Rodolfo Martínez, socio de la firma Trusan & Roma.Pero la política de austeridad a la que sí están sujetos en la administración pública, aplicada en estricto sentido, sí dejaría a algunos burócratas con un recorte en sus sueldos y prestaciones, expuso.

gerardo.hernandez@eleconomista.mx