Facebook anunció este miércoles la supresión de cuentas vinculadas al entorno de políticos del Partido Social Liberal (PSL), del presidente de Brasil Jair Bolsonaro, en el marco de una operación global que también afectó al aliado de larga data de Donald Trump, Roger Stone.

El jefe de políticas de seguridad de Facebook, Nathaniel Gleicher, indicó que las páginas cerradas infringían la normativa sobre "comportamiento no auténtico y coordinado".

La trama desactivada en Brasil estaba vinculada a los despachos de Eduardo Bolsonaro, Flavio Bolsonaro y Jair Bolsonaro y de los diputados de la asamblea regional de Rio de Janeiro, Anderson Moraes y Alana Passos.

Estas cuentas escribían entradas sobre las elecciones, publicaban "memes" políticos y últimamente dedicaban gran parte de las entradas a la crisis del coronavirus, según la red social.

"Vemos habitualmente que estos actores publican sobre el coronavirus", indicó Gleicher.

El laboratorio de Investigación Digital del centro Atlantic Council, que trabajó con Facebook, encontró "cuentas falsas y duplicadas que promovían a Bolsonaro y sus aliados en varios grupos de Facebook".

También encontraron páginas con cientos de miles de seguidores que publicaban "memes" a favor de Bolsonaro y otros contenidos despectivos con sus críticos, indicaron los investigadores.

"Aunque estas páginas no decían abiertamente que estaban conectadas con Bolsonaro y sus aliados, varias estaban vinculadas a los equipos de políticos pro-Bolsonaro", agregaron los expertos.

En la operación fue desactivada también la cuenta personal de Stone y sus redes asociadas por infringir las normativas de la red social.

Estos hallazgos fueron realizadas gracias a la publicación recientes de documentos de la investigación hecha por el fiscal especial Robert Mueller sobre la trama rusa para influir en las elecciones estadounidenses de 2016.

Facebook está bajo presión de varios grupo en defensa de los derechos humanos y de cientos de anunciantes que lanzaron un boicot a la red social exigiéndole mayor control sobre los discursos de odio y sobre los discursos que promueven el racismo y la discriminación.