Honda Motor dijo que una importante fábrica de partes de autos en el sur de China reanudó su producción completamente el miércoles, tras más de dos semanas de interrupciones por huelgas que en algunos casos se tornaron violentas.

Pero la reanudación de las actividades no marcó un claro final a la prolongada disputa laboral y parte de la fuerza de trabajo acordó volver sólo el viernes, cuando esperan que la firma responda a una lista de demandas aún incumplidas.

La segunda automotriz de Japón debió suspender la producción de vehículos en el mayor mercado del mundo desde que la semana pasada los trabajadores de una fábrica de partes en Foshan, provincia de Guangdong, se negaron a trabajar hasta que se cumplieran sus demandas salariales y otras condiciones.

Aunque no son técnicamente ilegales, las huelgas en China a menudo son vistas como una amenaza al orden social y son rápidamente sofocadas.

Honda dijo que sus cuatro fábricas de autos en China, con una capacidad de producción anual combinada de 650,000 unidades, seguirían paradas como está planeado al menos hasta el jueves.

El fabricante de los modelos Accord y Civic decidirá el jueves si reiniciará la producción el viernes.

Honda ha dejado las negociaciones, políticamente sensibles, en las manos de expertos del gobierno local y de miembros sindicales respaldados por el gobierno, algunos de los cuales tuvieron enfrentamientos con trabajadores de la fábrica.

Pero algunos trabajadores sólo acordaron un retorno temporal, dijo un practicante de 18 años de la sureña ciudad de Changsha.

"La dirección nos dijo que responderán a nuestras demandas para el viernes. Si no, volveremos a la huelga", dijo el practicante, que agregó que hay 70% de posibilidades de otro paro.

Cerca de un tercio de la fuerza de trabajo de la planta es practicante, que como estudiantes reciben sueldos menores y menos beneficios que los empleados regulares.

Más tensiones

Ultimamente han surgido más disputas entre los trabajadores -resentidos por las inmensas disparidades y duras condiciones de trabajo- y los empleadores, que intentan frenar los crecientes costos.

El miércoles, Hon Hai Precision Industry de Taiwán dijo que planea elevar los sueldos de sus trabajadores en 30% en su centro manufacturero Foxconn en el sur de China, tras una serie de suicidios allí.

En la norteña ciudad de Shenyang, un sindicato comercial que representa a los trabajadores de la cadena de comida rápida estadounidense KFC dijo el miércoles que la firma no respondió a las demandas de un alza de sueldos, según medios locales.

RDS