Fomento Económico Mexicano (FEMSA) anunció el cierre indefinido de sus operaciones en Ciudad Altamirano, Guerrero, donde opera uno de sus Centro de Distribución Coca-Cola, debido al hostigamiento de grupos delincuenciales durante los últimos meses. La empresa incluso denunció una agresión hacia uno de sus trabajadores.

Los hostigamientos de la delincuencia organizada hacia los 160 trabajadores del centro habían durado dos meses, sin que se conocieran acciones definidas de las autoridades en defensa de los empleados de ese centro de distribución.

FEMSA detalló en un comunicado, que con el objetivo de preservar la integridad y la seguridad de sus colaboradores, es que se decidió el cierre de las operaciones de forma indefinida a partir este viernes 23 de marzo.

Denunció que “la falta de condiciones necesarias para operar de manera eficiente y segura en esta zona del estado de Guerrero, así como la reciente agresión injustificada hacia uno de nuestros colaboradores, llevó a la empresa a tomar esta decisión”.

La medida espera salvaguardar la seguridad de los 160 empleados que laboran en el centro de distribución, quienes desde enero de este año comenzaron a recibir constates amenazas y agresiones por parte del crimen organizado, así como afectaciones a las instalaciones.

La empresa rechaza enérgicamente toda acción de violencia en contra de sus colaboradores, familias y comunidades donde opera. Lamenta profundamente que la ausencia de un Estado de derecho y la prevalencia de la impunidad que afecta a la región, la lleve a detener sus labores en un territorio en el que ha tenido presencia por más de cuatro décadas, generando valor económico y social a sus clientes, consumidores, comunidad, colaboradores y familias”, dijo.

Fomento Económico Mexicano (FEMSA) cuenta con diversas ramas de negocio como comercio y salud; sin embargo, nació como embotelladora, hoy en día es la más grande de Coca-Cola en el mundo; en México cuenta con 17 plantas y 145 centros de distribución.