La empresa mexicana Gruma seguirá siendo una alternativa de valor, aunque perderá alrededor de 4,554 millones de pesos, entre ingresos y flujo de operación, resultado de la expropiación de su filial más rentable en Venezuela, Molinos Nacionales (Monaca).

'No obstante el ruido que esto generará, Gruma seguirá siendo una alternativa de valor y si, como esperamos, hay una mejora gradual en Estados Unidos y México, valdrá la pena tomar el riesgo', aseguró el analista de Acciones y Valores (accival) Banamex, Casa de Bolsa, Eduardo Estrada López.

Por el proceso, durante este año la empresa dejará de recibir alrededor de 4,140 millones de pesos en ingresos y 414 millones de pesos en flujo de operación, de acuerdo con el especialista.

Monaca es la tercera filial más importante de Gruma, y el año pasado representó 18% de sus ingresos y 21% de su flujo de operación, y es además la segunda mayor empresa de Venezuela en los negocios de harina de trigo y harina de maíz.

En esas condiciones, dijo, es entendible la reacción negativa del mercado hacia la noticia, donde aprecia dos impactos clave: uno sobre valuación y otro, el más urgente, sobre el flujo de efectivo.

En el caso de la valuación, comentó que a su cotización actual, el mercado ya no le está asignando ningún valor a la subsidiaria de Gruma en Venezuela, además de existir los fundamentos para que alcance el precio objetivo estimado de Accival para la acción de esta emisora de 30 pesos.

Sobre su impacto en el flujo de efectivo, explicó que tras el adverso efecto de su exposición a derivados, Gruma quedó como una emisora muy endeudada, con pasivos con costo de 1,670 millones de dólares al primer trimestre de este año.

Además, una relación deuda neta a utilidad antes de impuestos, amortizaciones y depreciaciones (Ebitda, por sus siglas en inglés) de 4.2 veces.

En este contexto, la expropiación de Gruma Venezuela incrementa la presión sobre la emisora en dos rubros: reduce el flujo disponible para servir su deuda y afecta la relación deuda a Ebitda, e incluso podría poner en riesgo el cumplimiento de convenios recién negociados.

'Con una deuda de 1,670 millones de dólares, la desaparición de un flujo operativo estimado de 100 millones de dólares entre 2010 y 2012, es una mala noticia', manifestó en un estudio.

No obstante, considero que la situación sigue siendo manejable, pues en 2011 y 2012, sólo se estima una disparidad limitada entre el flujo de efectivo y sus vencimientos de principal.

Con base en las proyecciones de esta intermediaria, la expropiación de Venezuela implicaría una reducción promedio anual de 34 millones de dólares de flujo de efectivo operativo entre 2010 y 2012, tomando en cuenta también la depreciación del bolívar.

Sin embargo, considerando este efecto, la situación financiera seguirá siendo manejable, ya que para 2010 se proyecta un excedente cercano a 70 millones de dólares, mientras que en 2011 se estima un saldo deficitario de 57 millones de dólares.

Esta cantidad derivaría principalmente del vencimiento de un crédito revolvente por 70 millones de dólares que se espera sea refinanciado en su momento, agregó.

Para 2012, prevé un faltante cercano a 30 millones de dólares, cifra también muy manejable, en la medida en que las operaciones en Estados Unidos y México funcionen con normalidad.

'En cualquier caso, siempre está abierta la opción de monetizar parcialmente su posición en Banorte, que a la fecha estimamos en casi 700 millones de dólares, aunque ésta no es la prioridad de la emisora' manifestó.

Reiteró que es perfectamente entendible que numerosos inversionistas opten por evitar esta acción, pues no es claro si el proceso de expropiación será o no tortuoso.

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