La Secretaría de Energía encontró la ruta para dejar en manos de Petróleos Mexicanos (Pemex) el 57% de las asignaciones exploratorias que por falta de actividades estaba a punto de perder: reconfigurará las áreas y se las asignará nuevamente de manera excepcional.

Lo anterior, con el objetivo de que no se frene la exploración petrolera en el país, explicó la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) en la 47 sesión extraordinaria de su órgano de gobierno, al emitir la recomendación correspondiente sobre esta decisión.

El próximo 27 de agosto vencerá el plazo legal para que Pemex justifique haber realizado algún descubrimiento geológico o demuestre un cumplimiento de al menos 80% en los planes de trabajo de 89 asignaciones exploratorias que le fueron otorgadas en el 2014 durante la Ronda Cero.

Ello, luego de que el sexto transitorio de la reforma constitucional al artículo 27 ordenaba que la estatal debía demostrar que contaba con las capacidades técnicas y financieras para desarrollar estas áreas en los siguientes tres años a partir de su asignación, periodo que se extendió dos años más.

De no contar con las capacidades necesarias, mantener estas áreas le restaría eficiencia a la nueva empresa productiva del Estado y por tanto debían ser devueltas al Estado para ser colocadas en licitaciones de contratos, que a partir de la reforma energética debía ser el modelo general de explotación de los recursos petroleros en el país.

Pero la Secretaría de Energía cuenta con la atribución de otorgarle a las empresas del Estado asignaciones de campos petroleros de manera excepcional. Así, determinó que le otorgará 64 nuevas asignaciones que geográficamente abarcan las 89 que Pemex obtuvo desde el 2014.

La excepción, justificó la Secretaría, es que no se llevarán a cabo licitaciones de contratos en los próximos años.

Las 64 nuevas asignaciones son en algunos casos, las mismas que ya tenía Pemex, pero en otros fueron reconfiguradas con lo que abarcan tanto las 52 áreas en que la estatal se encontraba en incumplimiento del mínimo de las actividades como las 37 asignaciones restantes que Pemex sí podría conservar.

Así, Pemex tendrá otros tres años para realizar trabajos exploratorios en 12 asignaciones ubicadas en aguas profundas, además de 22 en aguas someras y 22 en campos terrestres a partir de que la Secretaría de Energía publique el nuevo ordenamiento. El 27 de agosto se vencerán las asignaciones anteriores.

El regulador emitió su opinión favorable a estas modificaciones, con algunas recomendaciones que la Secretaría de Energía podrá considerar o desechar, tales como priorizar actividades en áreas más prometedoras, y reconsiderar el otorgamiento de contratos, que por ley sigue siendo una opción.

Además, consideró que Pemex deberá presentar un plan de exploración acorde a la etapa en la que se encuentran cada una de estas áreas y que se incluyan planes para añadir anualmente un volumen mayor o igual a 1,300 millones de barriles de petróleo crudo equivalente como descubrimientos ente 2019 y 2023, como lo manifestó la empresa en su plan de negocios.

Además, dado que 53% de los prospectivos están en aguas profundas, el regulador recomendó también que se retome la exploración mediante asociaciones con terceros en farmouts, que permitirían adoptar tecnología para estos trabajos.

Polémica

La CNH emitió su opinión favorable ante estos cambios con una aprobación mayoritaria de tres de los cuatro comisionados, mientras Sergio Pimentel votó en contra, asegurando que se coloca a Pemex en un supuesto que no podrá cumplir.

“¿Cómo garantizamos producción y restitución de reservas con planes en campos que tienen francamente 20 años sin descubrir?”, cuestionó Pimentel, “lejos de fortalecerlo, esta modificación pone a Pemex en una situación muy difícil”.

Según el comisionado, fortalecer a Pemex es permitirle utilizar las herramientas jurídicas vigentes, como diversificar su portafolio, participar en las rondas de contratos donde de hecho es la empresa que más campos ha ganado con el 20% del total, asociarse y recibir recursos frescos de empresas que estén dispuestas a invertir en México, no pedirle que lo haga todo y lo haga solo.

El resto de los comisionados, justificaron que el otorgamiento de estas asignaciones es excepcional porque “no podemos dejar a México sin realizar exploración”, como dijo Alma América Porres. La parte más débil de Pemex es la exploración, por muchos años se descuidó y por tanto es excepcional fortalecerla en esta área, dijo a su vez el comisionado Héctor Moreira.

“Un operador que no tiene exploración está condenado a desaparecer. No podemos plantear que si no se han hecho los trabajos en el pasado, no se van a hacer”, porque hay una política distinta en la actual administración, dijo Néstor Martínez.

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