Aproximadamente 20% de la producción petrolera mexicana tiene costos por encima de los 20 dólares por barril y en las condiciones actuales de precios carecería de sentido su extracción, pero aun en las peores condiciones posibles, la industria de los hidrocarburos continuará siendo primordial para la economía global y su desarrollo dependerá ahora de la capacidad de innovación y adaptación de sus participantes, consideraron analistas mexicanos durante el seminario web Entorno petrolero global y regional, escenarios actuales y post Covid 19 y su impacto en México, organizado por la Universidad Anáhuac.

Alejandra León, directora de análisis upstream en IHS Markit, explicó que desde sus proyecciones México cerrará el 2020 con una producción promedio cercana a 1.5 millones de barriles diarios. Con ello, además del recorte de 100,000 barriles diarios para mayo y junio forzado por el compromiso con las naciones petroleras del grupo OPEP+, el mercado mismo obligará a que haya un mayor recorte productivo, al igual que en el resto del mundo.

Además, explicó que unos 350,000 barriles que se extraen diariamente se ubican en yacimientos cuyo costo de extracción supera los 20 dólares por barril. Si bien, México está en un puesto relativamente privilegiado en cuanto a costos de extracción promedio nacional, con un estimado de 12.6 dólares por barril, hay muchos campos que por lógica económica deberían cerrar hasta que mejore la situación de precios, que en un escenario optimista llegarán a 43 dólares por barril al concluir el 2020 y a un máximo de 55 dólares por barril en 2021, pero no se elevarán más, según su perspectiva.

"Por todo el mundo habrá recortes forzados por el mercado, por el precio del crudo y la poca capacidad de almacenarlo sin que haya quien lo compre", explicó Alejandra León. La capacidad de almacenamiento mundial tendrá espacio para sólo 1,300 millones de barriles, que es menos del 20% disponible, forzando a que todos los países bajen la producción.

Así, al recorte de los países de OPEP+, de 9.7 millones de barriles diarios será insuficiente, y aunque el mercado forzará a Estados Unidos a bajar en cerca de 2.9 millones de barriles diarios su extracción, mientras Canadá reducirá otros 600,000 barriles por día y Brasil 200,000 barriles diarios sin acuerdos, se requerirán por lo menos 17 millones menos en el mercado para que los precios se sostengan al alza o bien, los choques del mercado harán que se produzcan cierres de campos y recortes de todas formas.

Aun con este panorama, el catedrático de la Facultad de Ingeniería de la UNAM excomisionado de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), Gaspar Franco, explicó que en México existe suficiente variedad de recursos como para continuar con su explotación para soportar una buena parte de las finanzas del país. Hay 400,000 kilómetros por explorar en aguas profundas del Golfo, retos tecnológicos en yacimientos no convencionales como Chicontepec que guarda 30% de los recursos prospectivos del país, e incluso un volumen remanente importante en campos ya muy explotados, como Cantarell, de donde se han extraído 15,000 millones de barriles, volumen que representa sólo la mitad del estimado en el yacimiento.

"Si se extrae sólo el 10% de lo que queda, estaríamos hablando de un campo gigante", consideró Gaspar Franco, "no sólo en México, sino en el mundo, es momento de que se avance con innovación y que la creatividad se imponga para que la industria continúe".