De aprobarse la Norma-163 con la cual las automotoras mexicanas se verán obligadas a aumentar la eficiencia de los autos nuevos pasando 10 kilómetros por litro que tienen actualmente a 14.9 kilómetros por litro, se dejarían de consumir 440 millones de barriles de petróleo crudo equivalente de aquí al 2030, volumen similar a lo recientemente encontrado por Petróleos Mexicanos en el yacimiento Perdido en aguas profundas del Golfo de México, coincidieron especialistas en materia energética y ambiental.

Además, el ahorro que se generará por bajar los subsidios a la gasolina –que este año serán de alrededor de 220,000 millones de pesos de mantenerse la actual tendencia–, los costos de accidentes viales, las muertes por contaminación derivadas de las emisiones de bióxido de carbono y el mantenimiento y construcción de nuevas vialidades sería de 531,000 millones de pesos anuales, cantidad similar al presupuesto que se ejerce actualmente para educación en el país.

En conferencia de prensa, Odón de Buen, presidente de Energía, Tecnología y Educación (ENTE), Carlos Muñoz Piña, académico del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y Rodrigo Gallegos, Director de Proyectos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Jorge Macías, coordinador de Economía Ambiental del Centro de Transporte Sustentable y Leticia Pineda, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) hablaron de la importancia de que se apruebe esta norma que hasta el 9 de septiembre se encuentra en consulta pública para que sea aprobada a más tardar los primeros días de noviembre por la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer).

El Estado ahorra en costos de salud y en menores subsidios a la gasolina, mientras que la industria automotriz, a pesar de tener que pagar un costo de transformación, podría ganar con una mayor demanda potencial, a lo cual se sumaría un incremento en las exportaciones pues otros mercados como China, Europa, Japón y Estados Unidos ya cuentan con estándares de mayores rendimientos de gasolina por kilómetro , señaló Rodrigo Gallegos, del IMCO.

CONTEXTO DE LAS AUTOMOTORAS

El principal argumento de las armadoras de autos para que la discusión de haya aplazado casi tres años sin llegar a un consenso es que a esta Norma se le deben agregar otras políticas como la verificación fronteriza de la eficiencia ambiental de los autos que ingresan por Estados Unidos, junto con un mayor control de los autos existentes, ya que de los 25 millones de autos que constituye el parque vehicular nacional, los modelos nuevos representan sólo el 4 por ciento.

La Norma-163 afectará la producción de los cerca de 900,000 autos nuevos que se venden cada año en México y cuyos precios para el usuario final podrían elevarse hasta en 20,000 pesos, aunque ello dependerá de las medidas que tomen las automotoras para mejorar el rendimiento de sus nuevos vehículos. Sin embargo, refirieron especialistas, la Norma impulsará a que por cada dos kilómetros que se mejore el rendimiento de un auto, el consumidor tendrá un ahorro anual de 2,500 pesos por compra de gasolina.

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